Lluvia de estrellas
Lluvia de estrellas - EFE/Pedro Puente Hoyos
Lágrimas de San Lorenzo

Los mejores días para ver las Perseidas 2019 en Madrid

Vuelven las mágicas noches de lluvia de estrellas; para observarlas mejor, conviene alejarse del centro y apartarse de la contaminación lumínica

MADRIDActualizado:

Como cada año por estas fechas, llegan de nuevo las mágicas noches en las que las estrellas fugaces cruzan el cielo de Madrid. Aunque ya se pueden ver desde mediados de julio hasta finales de agosto, el punto álgido de esta lluvia de meteoros se producirá entre el 12 y el 13 de agosto, en los que se podrán ver cientos de estrellas fugaces a la hora.

Su nombre, Lágrimas de San Lorenzo, vine por su coincidencia con el día de la festividad del mártir español el 10 de agosto, día que se aproxima al pico máximo de la la lluvia.

Este año, además, el momento álgido de las Perseidas está cerca de la luna llena, el 15 de agosto, por lo que la luminosidad de este astro quizás acapare el cielo nocturno y las estrellas no se puedan ver tan bien como en años pasados. Aún así, tampoco serán completamente invisibles.

Lo mejor de este espectáculo es que apenas requiere tener nada a mano para poder disfrutar de él. Bastará con una manta, comida y bebida para alejarse del centro de la ciudad y acampar en una zona tranquila, dejando atrás la contaminación lumínica, para tumbarse a contemplar la maravillosa estampa.

¿Estrellas fugaces?

En realidad, las Lágrimas de San Lorenzo no son estrellas fugaces al uso. Más bien se tratan de partículas de hielo y polvo de un tamaño ínfimo e incandescentes.

Estas partículas provienen de la cola del cometa 109P/Swift-Tuttle, cuyo nombre hace honor a los astrónomos Lewis Swift y Horace P. Tuttle, que descubrieron su presencia y órbita el 19 de julio de 1863.

Cuando la Tierra cruza la estela, parte de los fragmentos rocosos entran en nuestra atmósfera generando una lluvia de estrellas. La fricción con los gases atmosféricos calcinan y vaporizan los meteoros que emiten un gran destello en cuestión de fracciones de segundo.

Su intensidad será mayor en las horas previas al amanecer, ya que es este lado de la Tierra el que recoge más meteoros a medida que la Tierra se mueve alrededor del Sol.