El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, posa para ABC frente a su despacho de la calle Mayor
El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, posa para ABC frente a su despacho de la calle Mayor - JOSÉ RAMÓN LADRA

Martínez-Almeida: «26 años de mayoría absoluta del PP produce un cierto alejamiento de la ciudadanía»

Con la mirada en 2019, el portavoz del PP en el Ayuntamiento apuesta por privatizar la funeraria y Bicimad, abrir la Gran Vía, soterrar la A-5 y eliminar los carriles bici de los Bulevares

MADRIDActualizado:

El primer año deJosé Luis Martínez-Almeida(Madrid, 1975) como portavoz del PP en el Ayuntamiento ha sido el más convulso para su partido. En sólo un año se ha enfrentado a importantes bajas en sus filas: el 24 de abril Esperanza Aguirre anunció su dimisión tras destaparse la operación Lezo, y un año y un día después también abandonaba el cargo de presidenta de la Comunidad,Cristina Cifuentes. Sin embargo, Martínez-Almeida considera que el grupo de concejales que lidera es «la punta de lanza de la oposición al principal Gobierno que tiene Podemos en España». Este abogado del Estado, conocido en el pleno de Cibeles por sus réplicas mordaces, tiene como meta para 2019 «convertir los obstáculos en oportunidades». Por su elocuencia, la Asociación de profesionales de Radio y Televisión de Madrid acaba de premiarle con la Antena de Plata. Asegura que no ve a Manuela Carmena ni a Begoña Villacís como rivales: «Si hacemos la cosas bien, volveremos a gobernar».

-¿Cuál es la clave para reflotar al PP a nivel nacional y local?

-No son momentos fáciles para el PP. En el PP en Madrid, además, llevamos tres años muy duros. La etapa que se abre ahora es una oportunidad para reenganchar con todas esas personas que nos habían abandonado.

-¿Cómo se plasma esa actitud en acciones concretas?

-Los planes pasan por la convocatoria del congreso extraordinario. Creo que la sociedad espera que haya un debate dentro del PP y que fruto de ese debate salga una persona que combine veteranía y la renovación.

«Carmena será incapaz de aprobar el plan definitivo en el Pleno. Va a ser la dinamita de Madrid»

-¿El PP se merecía lo que ha ocurrido?

-Creo que la sentencia del caso Gürtel no merece la consecuencia para el PP tal y como se ha producido. También creo que lo que se relata en esa sentencia son hechos graves que no pueden volver a repetirse jamás.

-¿Sueña con ser alcalde?

-No. Los que estamos en política no podemos estar pensando en puestos. Yo me acuesto y sueño con que los madrileños tengan las alternativas que no les está dando este Gobierno.

-¿Pero le gustaría ser el candidato?

-Ese debate no toca ahora. Primero resolvamos la situación actual y luego que el nuevo presidente elija.

-Ahora se apunta a María Dolores de Cospedal como otra de las apuestas para Madrid junto a Pablo Casado...

-He oído tantos candidatos posibles en el año que llevo como portavoz... La gente no espera que estemos comentando candidatos, esperan soluciones.

-¿Qué cree que le haría diferenciarse del resto de posibles candidatos?

-No me vendería como candidato. Al presidente le diría lo que ha hecho el PP estos años en Madrid y lo que podemos hacer posible para recuperar la Alcaldía de la capital.

-Y en esa línea ¿qué ha hecho?

-En primer lugar, somos expertos en atravesar situaciones difíciles: dimitió nuestra portavoz, dimitió luego nuestra presidenta de la Comunidad de Madrid y sin embargo creo que somos la punta de lanza de la oposición al principal Gobierno que tiene Podemos en España, y en segundo lugar le diría que hemos sabido construir una alternativa a partir de las políticas que desarrollamos durante tantos años pero que estos cuatro año de oposición nos han hecho mejores para, si llegamos otra vez al Gobierno, poder ser mejor gobernates de lo que éramos. Cuatro años de oposición son duros, pero también te permite aprender de errores que cometiste: te permite reivindicar los aciertos, pero también aprender de los errores que se cometieron en 26 años de gobierno.

-¿Cuáles son esos errores?

-26 años de mayorías absolutas al final lo que producen, queramos o no, es un cierto alejamiento de la ciudadanía. Al final te producen que parece que vas a poder gobernar siempre y estos cuatro años de oposición nos han permitido, no retomar el pulso de la calle, porque no se había perdido, pero sí retomar una cercanía que a lo mejor desde el Gobierno es más difícil de tener. En segundo lugar es obvio que se tuvieron que acometer como consecuencia de la crisis económica una serie de ajustes y recortes importantísimos. Eso nos pasó factura electoral, pues ahora tendremos que ver cómo podemos optimizar los gastos y no incurrir en la deuda que incurrió en su momento el Ayuntamiento de Madrid, también obviamente nos ha pasado factura. Deuda que, por cierto, está principalmente en las calles de Madrid, en la Calle 30, en las infraestructuras que se hicieron en Madrid. Sabemos que cometimos errores; creemos que los aciertos fueron muy superiores, pero sabemos los errores, por eso seremos mejor gobernantes.

-La oposición entonces ha sido un baño de humildad para el PP.

-La oposición un baño de humildad, al fin y al cabo ganamos las elecciones. Yo lo definiría como una actualización política, un reenganche. Porque 26 años de mayorías absoluta al final generan una serie de inercias que en ocasiones te hacen olvidar determinadas cuestiones y por eso, estar cuatro años en la oposición, sabiendo que nadie quiere estar en la oposición, considero que como partido y como proyecto nos ha venido bien.

-¿El PSOE va cambiar su forma de hacer oposición en el Ayuntamiento tras el ascenso de Pedro Sánchez?

-No. Han sido más fieles que muchos de los concejales que ha tenido Carmena. No creo que cambie.

-¿A qué portavoz tiene más miedo a enfrentarse en las elecciones?

-A ninguna, lo digo de verdad. Si hacemos las cosas bien, ganaremos las elecciones. Está en nuestra mano.

-¿Quién preferiría que se retirara en la pugna por ser alcalde de Madrid?

-Ninguna. No les tengo miedo. Prefiero que Carmena se presente porque los madrileños no están contentos con su gestión. Sobre Villacís, ya hemos visto sus cambios de criterio: vota con la izquierda más que con el PP en Cibeles, a pesar de que es oposición.

-Si logran reconquistar Cibeles, ¿qué políticas llevarían a cabo con respecto a lo ya hecho por Ahora Madrid?

-Desmontaremos la red clientelar. Vamos a primar la seguridad jurídica: episodios como la Ingobernable no se pueden volver a producir. Revertiremos las medidas que no garanticen la movilidad. No significa que revirtamos todas, pero la configuración actual de los carriles bici de los bulevares no tiene sentido. En el Paseo de Extremadura apostaremos por retomar el proyecto de soterramiento.

-¿Y en la Gran Vía qué harían?

-Modificaremos la APR de Centro para que puedan circular todos los vehículos. No va a suponer empeorar la calidad del aire porque a más atascos, más contaminación.

-¿Qué otros ejes sacarían de la APR?

-San Bernardo. Es la principal conexión entre Gran Vía y los bulevares. Quizás también Hortaleza.

-¿Saldrá delante la Operación Chamartín en el Pleno?

-No. Carmena será incapaz de llevarla aprobación definitiva en el pleno antes de que termine la legislatura. Va a ser la dinamita de Ahora Madrid.

-¿Qué harían con la Funeraria, Bicimad, el Teleférico...?

-Privatizarlas. No tiene sentido que el Ayuntamiento compita en un sector tan liberalizado.

-¿Y con Bicimad?

-La sacaríamos a licitación. Los poderes públicos no están para competir con el dinero de los ciudadanos.

–¿Cómo mejorarían los contratos de limpieza y recogida de basuras, que expiran en la próxima legislatura?

-Ver si los contratos han funcionado adecuadamente por dejadez del Ayuntamiento o de las empresas. Si la experiencia no es buena para Madrid, sacar una licitación más exigente.

-¿Y con el callejero?

-Si Carmena no cumple con las sentencias firmes, estaríamos ante una situación muy grave que podría tener consecuencias penales. Nosotros plantearíamos a los vecinos restituir el nombre de las calles que han sido cambiadas al margen de las sentencias.