Cartel de la marcha organizada por amigos y compañeros
Cartel de la marcha organizada por amigos y compañeros - ABC

Una manifestación recordará hoy al menor antifascista asesinado hace 8 años por un neonazi

La protesta partirá desde el Metro de Usera y finalizará en la plaza de Legazpi, donde se produjo el homicidio en el interior del suburbano

MadrActualizado:

Amigos y compañeros de Carlos Palomino, el adolescente que fue asesinado en el Metro de Legazpi, le recordarán este miércoles a partir de las 20 horas en una manifestación que discurrirá entre la estación de Metro de Usera y la de Legazpi, justo el mismo día en el que se cumplen ocho años de su asesinato, informan los convocantes.

La protesta, a la que se está convocando a través de redes sociales, partirá desde el número 92 de la calle Marcelo Usera y hasta la Plaza de la Beata María Ana de Jesús, bajo los lemas «8 años sin ti, 8 años contigo» y «El mejor homenaje, continuar la lucha».

Carlos Palomino fue asesinado el 11 de noviembre de 2007 en el interior del suburban por un militar de ideología neonazi que acudía a una manifestación contra la inmigraciónde Democracia Nacional. Minutos antes del inicio de esa marcha en la Plaza Julián Marías de Usera, decenas de antifascistas se habían concentrado en los alrededores para boicotear el acto.

Uno de esos puntos era la estación de Metro Legazpi, donde se produjo una tumultuosa pelea entre los grupos enfrentados, por lo que la Policía tuvo que actuar. Los sanitarios atendieron a una decena de personas por cuchilladas y traumatismos, entre ellos el fallecido. El homicida, un militar de 24 años, fue arrestado en el mismo lugar de los hechos.

Varias batallas campales

El suceso originó infinidad de reacciones, como concentraciones y manifestaciones por la capital y otras ciudades españoles. Días después, el 24 de noviembre, la zona de Embajadores fue el lugar de una batalla campal entre ultras de derechas e izquierdas y la Policía. Un grupo de los manifestantes lanzó botellas a los agentes y prendió fuego a los contenedores, por lo que los antidisturbios se vieron obligados a cargar contra la muchedumbre para dispersarla.

Tres meses después se repitió la batalla campal, esta vez en Lavapiés, entre más de dos centenares de antifascistas y neonazis congregados en los alrededores de la plaza de Tirso de Molina, donde ambos tenían previsto manifestarse.

El autor de los hechos, Josué Estébanez fue condenado el 19 de octubre de 2009 a una pena de 26 años de prisión.