Madrid se vuelca en el recuerdo a Santa María de la Cabeza

TEXTO: JESÚS BASTANTE FOTO: ABCMADRID. Todo gran hombre tiene detrás una gran mujer, como reza el dicho popular. Y, en el caso del patrón de Madrid, San Isidro Labrador, la rima se convierte en

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TEXTO: JESÚS BASTANTE FOTO: ABC

MADRID. Todo gran hombre tiene detrás una gran mujer, como reza el dicho popular. Y, en el caso del patrón de Madrid, San Isidro Labrador, la rima se convierte en certeza al contemplar la vida de Santa María de la Cabeza, cuya festividad se celebra hoy en distintos rincones de Madrid. Aunque no se trata de una fiesta litúrgica de obligado cumplimiento, serán muchos los que se acerquen a venerar a la santa esposa.

Con motivo de esta festividad, la Real Congregación de San Isidro ha organizado la celebración de una Eucaristía, a las ocho de la tarde, en la Concatedral de San Isidro. Con posterioridad, se podrá visitar el camarín donde reposa el cuerpo de Santa María de la Cabeza junto a los restos del santo labrador. Del mismo modo, la localidad de Torrelaguna -donde vivió y murió la santa- festejará este mediodía la festividad de Santa María de la Cabeza. Los actos litúrgicos también han sido organizados por la Real Congregación de San Isidro, de naturales de Madrid y consistirán en una solemne Eucaristía, a las doce de la mañana, en la parroquia de Santa María Magdalena, seguida de una ofrenda en el Monumento a la Familia.

Contra el dolor de cabeza

Cuenta la historia popular que María Toribia, llamada de la Cabeza, llevó una vida humilde y laboriosa. Los nombres de Caraquiz, cerca de Uceda, en la Diócesis de Toledo, y el de Torrelaguna aparecen en su leyenda. Le gustaba ir a la Ermita de Santa María para hacer el aseo y orar, lo que causaba envidia entre sus convecinos. Éstos la calumniaron ante su marido, quien la vio cruzar sobre su capa el Jarama (crecido afluente del Tajo), lo que se consideró un juicio de Dios que probaba su inocencia.

Santa María de la Cabeza sobrevivió a San Isidro y fue enterrada en la ermita que con tanto amor visitaba. Esta ermita fue atendida por los templarios hasta el 1311, después se hicieron cargo de ella los menores enclaustrados (después le sucedieron los menores observantes) cuando la cabeza de María fue colocada sobre el altar mayor del oratorio. Su reliquia se tiene por eficaz contra los dolores de cabeza.

En 1511 el cardenal Cisneros renovó el relicario que guardaba la cabeza. Procesiones y cofradías atestiguaron la veneración pública hacia la Santa. Con el paso de los años y el aumento de su culto, el rey Felipe III ordenó el traslado de su cuerpo a la Catedral de San Isidro de Madrid, junto a los de su esposo, para que allí recibiera debida veneración y culto. En el siglo XVIII fue canonizada por Benedicto XIV. En Torrelaguna se conserva la vivienda en la que se dice vivieron los santos labradores.