Madrid presume de carácter abierto y libertad en la entrega de los Premios de Cultura 2005

El tenor español agradece a la Comunidad de Madrid «que se acuerde de sus hijos» y decide donar el doble del importe de su premio a las mujeres maltratadas

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MADRID. El cartel no podía ser mejor. Los Premios de Cultura 2005 y la Medalla Internacional de las Artes de la Comunidad de Madrid han puesto el listón tan alto que el jurado lo va a tener realmente complicado los próximos años para superarse. El tenor Plácido Domingo, el dramaturgo Albert Boadella, el escritor Arturo Pérez Reverte, el director de cine José Luis Garci, la bailarina María Giménez, el director musical Miguel Roa, el pintor y escultor Rafael Canogar y la fotógrafa Cristina García Rodero recibieron el homenaje por su trayectoria de una Comunidad que no mira el origen de sus habitantes ni su acento para premiar, con un carácter abierto, a quien se lo merece y hace gala de su libertad creadora, como explicó la presidenta autonómica, Esperanza Aguirre.

En el patio de la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, el tenor español Plácido Domingo dio la mejor muestra de generosidad cuando, tras recibir la más alta distinción del Gobierno regional, la Medalla Internacional de las Artes, anunció que destinará su dotación, de 60.000 euros, más otra cantidad similar aportada de su bolsillo, a la Sociedad de Mujeres Maltratadas. «Es un granito de arena para que esto deje de existir», apuntó, con una propuesta añadida: «Si hubiera un departamento para madres solteras, sería mucho mejor».

Domingo se mostró «muy orgulloso» de que la Comunidad de Madrid se acuerde de «sus hijos, que han nacido aquí mismo, muy cerca del Retiro». El tenor universal recordó que en junio y julio estará otra vez en la capital de España, en el Teatro Real, interpretando zarzuela y terminó con un sentido «¡Viva Madrid!».

El más universal

Domingo fue el gran protagonista de la fiesta de la cultura. La Medalla que acababa de recibir, y que años atrás obtuvieron Mario Vargas Llosa, Luis García Berlanga, Álvaro Siza, Carlos Fuentes y Daniel Barenboim, es otro reconocimiento a su trayectoria como tenor, cantante y director de ópera. Antes ya había recibido, entre otros, la Gran Cruz del Mérito Civil de España; la Medalla Presidencial de la Libertad de los Estados Unidos y el título de Comandante de la Orden Nacional de Francia, y ha ganado nueve premios Grammy y dos Grammys Latinos.

Con otro «¡Viva Madrid, que es mi pueblo!», el cineasta José Luis Garci exhibió su alegría por el premio que le acababa de entregar la presidenta Aguirre. «Es un privilegio que este premio me lo dé mi ciudad, mis calles, este rompeolas de todas las Españas, que admite la doble y la triple nacionalidad».

Boadella canta «bingo»

El dramaturgo barcelonés Albert Boadella, autor de la obra «En un lugar de Manhattan», que puso el broche de oro al centenario del Quijote en el Teatro Albéniz, aseguró que su premio tiene el «don de la oportunidad». «Me transmite el aprecio, la consideración y la estima de Madrid, precisamente en el momento en que más he percibido el silencio, la indiferencia y el rechazo de mis propios conciudadanos», comentó con algo de amargura, que eliminó rápido con una ración de ironía: «Si hubiera elegido yo mismo darme este premio, habría elegido este momento. Así que sólo dos palabras: Gracias y ¡bingo!».

Como «alguien que se ha colado en una boda» se sintió Miguel Roa, «abrumado» al recibir el premio en el apartado de «Música», que dedicó a todos sus compañeros de profesión. La bailarina María Giménez aseguró que su galardón «es aún más especial» por su condición de madrileña, y aunque la fotógrafa García Rodero no nació en la capital, sí agradeció que se lo conceda una Comunidad «que te ha acogido y en la que te sientes muy feliz». El pintor Rafael Canogar aseguró que si es mérito dedicarse a una actividad que te enseña lo que es la libertad y que da sentido a la vida, entonces sí que se merece el premio. El escritor Pérez Reverte no asistió al acto por asuntos de trabajo, como explicó su agente literaria, quien lo agradeció en su nombre.

«Más que un cantante»

La presidenta Aguirre elogió, una a una, las trayectorias de todos estos artistas, «que saben que la creación artística pasa por la fidelidad a su irrenunciable vocación de crear en libertad».

De Plácido Domingo resaltó que «la suya es, sin duda, una de las voces imprescindibles de la lírica mundial, y en estos 50 años ha deleitado con su amplísimo repertorio a los públicos más exigentes». «Es más que un cantante, es un músico integral en todo el sentido de la palabra. A la maestría musical suma un carácter abierto e inmensamente generoso que ha hecho que la cultura de Madrid y de toda España extienda su renombre por todos los rincones del mundo». Aguirre recordó que en menos de un año se cumplirá medio siglo de su temprano debut como intérprete en la compañía de zarzuelas de sus padres en México. «La Comunidad quiere anticiparse a este aniversario con el homenaje de su tierra».

Boadella es «un verdadero genio», como dijo Aguirre, quien no oculta su admiración, y casi debilidad, por el autor teatral catalán, a quien ya ofreció en su día la dirección de los futuros Teatros del Canal, sin éxito. «Con una inteligencia portentosa, Albert Boadella comprendió, desde el primer momento, que el teatro era la forma artística que mejor se adaptaba a su afán de reflexionar sobre la condición humana en general y sobre la peculiar manera de ser de los españoles y los catalanes». Boadella tiene otro punto a su favor, apuntó Aguirre: «no baila el agua» a ningún régimen político y usa el humor y su inmenso talento teatral frente a la moda de la «corrección política, puerta de entrada de los totalitarismos de nuestro tiempo».

Contra la corrección política

Sobre Pérez Reverte comentó que es «responsable de haber despertado la pasión por la lectura en cientos de miles de personas de todo el mundo». «Nos sorprende cada semana desde hace 15 años con una tribuna periodística en la que se atreve a luchar contra la corrección política».

Del premio de artes cinematográficas, Aguirre subrayó que «no servirá para resarcir a Garci de los tres o cuatro Oscar que debería haber ganado». «Una película de Garci siempre es Cine con mayúsculas», añadió.

Respecto a la galardonada en la categoría de Danza, María Giménez, la presidenta reconoció que «ha abierto caminos para otros jóvenes». De Miguel Roa, destacó que lleva 42 años consagrado a difundir la belleza y la profundidad del género musical español por excelencia: la zarzuela. El creador Rafael Canogar, explicó, es «uno de esos pocos artistas que nos anticipan el futuro en sus obras». Y la obra de la fotógrafa García Rodero «es el relato de ese viaje suyo a través de las culturas, sin adornos ni artificios».