El paseo de la Castellana, ayer, bloqueado por los taxis - Jaime García

Madrid se prepara para su quinto día de colapso en el entorno de la Castellana

El gremio decide hoy si mantiene los paros tras la reunión de Fomento con Garrido

MADRIDActualizado:

La marea blanca en la que se transformó el lunes el Paseo de la Castellana con el colapso provocado por los taxis que inundan una de las principales arterias de la capital, continúa. En solidaridad con sus compañeros de Barcelona, los taxistas de Madrid mantienen la huelga durante la quinta jornada. «No solo por lo que pasa en otras ciudades. Llegados hasta este punto, también tenemos que velar por nuestros intereses», dijeron los taxistas en una asamblea que se celebró tras la reunión que Fomento mantuvo con representates de VTC. El gremio se refería con esta afirmación a la decisión de transferir la competencia sobre la adjudicación de licencias a las Comunidades. El veredicto se tomará hoy, en una reunión que el Gobierno mantendrá con la Conferencia Nacional de Transportes, en la que estarán presentes los responsables del sector de las diferentes comunidades autónomas, incluidos los madrileños.

En este sentido, Ángel Garrido instó ayer al Gobierno de Pedro Sánchez a que busque soluciones al conflicto existente entre los trabajadores del taxi y las plataformas de Uber y Cabify, en lugar de «echar balones fuera» y trasladar el problema a las comunidades o ayuntamientos. «Saben que eso no es procedente. Que el Gobierno se ponga a trabajar», insistió el presidente madrileño, que defendió la necesidad de la existencia de una «normativa nacional, debido al alcance que tiene este conflicto».

Pendientes de la Comunidad

De la decisión de Garrido dependerá que los taxistas retiren sus coches del paseo de la Castellana. «Me interesa saber qué respuesta va a dar la Comunidad de Madrid», dijo ayer frente al Ministerio de Fomento y rodeado de sus compañeros el secretario general de Caracol Taxi Madrid, Saúl Crespo, antes de criticar que la consejera de Transportes, Rosalía Gonzalo, no se «haya dignado» a recibirles en todos estos días y pedir la dimisión de Pablo Rodríguez Sardinero, director general de Transportes, por «su postura contra los taxistas».

Tras las palabras de Crespo, los taxistas, que contaron con el apoyo de varios de sus compañeros portugueses, votaron, a mano alzada, si continuaban o no con la huelga y mantenían los coches en la Castellana. El «sí» fue mayoritario. «De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste», corearon los taxistas a las puertas del Ministerio mientras, debido al asfixiante calor, buscaban alguna sombra en la que resguardarse.

La noche de ayer fue la segunda que los taxistas permanecieron acampados en la Castellana. «Llevamos 27 horas aquí. Hemos hecho turnos para poder dormir», afirmó Jorge Olmedo, frente a las dos tiendas de campaña que montó con sus compañeros . A pesar de que aseguraron que cuentan «cada día con más apoyo» por parte de la sociedad, lo cierto es que el «bloqueo» de la Castellana ha provocado el caos circulatorio en la capital. Los vehículos privados han tenido que cambiar sus rutas habituales para poder evitar la arteria colapsada, ya que la circulación se vio afectada en ambos sentidos y había cortes de tráfico tanto en la plaza de Lima (sentido norte) como en Gregorio Marañón (sentido sur). Los conductores madrileños tuvieron que buscarse sus propias alternativas para no circular por esta zona. Del mismo modo, al no poder utilizar este medio de transporte, muchos usuarios tuvieron que hacer uso de su vehículo privado. Prueba de ello es que los aparcamientos públicos de Cibeles, el Congreso de los Diputados y Serrano estaban llenos, algo que no es habitual ver en el mes de agosto.

Las líneas de autobuses que recorren la Castellana, por su parte, no se vieron afectadas por la decisión de los taxistas y circularon con normalidad, ya que el gremio respetó «en todo momento» la circulación de los carriles bus, según informaron a este diaron fuentes de la EMT.

Metro tampoco se ha visto obligado a reforzar los trenes, ya que «con la oferta que hay se puede hacer frente a la demanda de viajeros», aseguraron fuentes del suburbano. Aunque sí se ha reforzado el personal en Atocha y el aeropuerto para atender las peticiones de información. Según los datos que barajan, «el número de viajeros del lunes fue un 5% superior al del mismo día del año anterior», pero en este porcentaje hay que tener en cuenta que el verano pasado la línea 5 de Metro estaba cerrada por obras. Aunque todavía no hay datos, las mismas fuentes indican que sí se ha notado el incremento de viajeros en las estaciones del aeropuerto, Atocha y Nuevos Ministerios: «Hay más demanda que cualquier 30 o 31 de julio normal».

Los verdaderos beneficiados, de momento, son las VTC que, como los taxis no prestan servicio, estos días reciben más peticiones. Ayer, en Centro, el tráfico de estos vehículos era constante.