Planta depuradora de lodos de Loeches, de la Comunidad de Madrid
Planta depuradora de lodos de Loeches, de la Comunidad de Madrid - CANAL DE ISABEL ii

Los lodos de Madrid generarán electricidad suficiente para el suministro de 230.000 habitantes

El Canal de Isabel II autoabastecerá sus plantas de tratamiento y venderá el resto de energía. Desde otoño, gestionará todos los lodos que se obtienen en la capital

MADRIDActualizado:

Depurar las aguas residuales es una tarea que da lugar a una muy importante cantidad de lodos. Pero lejos de considerarlos un material de desecho, en el Canal de Isabel II los reutilizan, una vez secados, como fertilizante, y además, obtienen de ellos energía eléctrica. Tanta como para el suministro anual de 230.000 vecinos.

Hasta ahora, el Canal trataba en torno a 155.000 toneladas al año, de un total de 425.000 que se producen. A partir de octubre, la empresa pública del agua en la región va a gestionar también los lodos que se generan en las ocho depuradoras del Ayuntamiento de Madrid, lo que supondrá que pasan por sus manos el cien por cien de estos materiales.

Con todos ellos, podrá generar suficiente electricidad como para autoabastecer sus plantas de tratamiento, y además vender el resto en el mercado energético, al precio que se marque cada día.

«Economía circular»

Es uno de los ejemplos más claros de la llamada «economía circular»: las aguas residuales se depuran y vuelven a utilizarse para el riego de parques o la limpieza de calles; del proceso de depuración se obtienen lodos que se emplean, una vez secados, como fertilizantes. Y además, durante ese tratamiento se genera electricidad –el equivalente al suministro anual de 230.000 vecinos–, que se usa para el autoabastecimiento de estas plantas de tratado y, el resto, se vende en el mercado. «De esta manera, se da otro valor a un supuesto residuo», explica Gregorio Arias, subdirector de gestión ambiental del Canal de Isabel II.

Cada año, se generan en el conjunto de la región más de 400.000 toneladas de lodos, procedentes de la depuración de aguas residuales. Una vez tratados, son reutilizados también como combustible de sustitución en las industrias cementeras. Pero ahora además, son sometidos a un proceso de secado térmico, que aprovecha el calor producido para generar energía eléctrica. De este modo, además, el resultado es un producto en forma de gránulos de lodo seco, higienizado – «tal y como exige la Unión Europea», recuerda Arias–.

Loeches y Depuradora Sur

El Canal se encargaba de los lodos –excepto los de la capital– en su planta de compostaje y secado térmico de Loeches, cofinanciada al 80 por ciento con Fondos de Cohesión. Actuaba sobre aproximadamente el 37 por ciento de estos residuos, y el Ayuntamiento sobre un 51, indica el subdirector de gestión ambiental del Canal.

A partir de octubre, la empresa pública del agua también va a gestionar los que se generan en las ocho depuradoras de la capital, y se ocupará de tratarlos y secarlos en la estación depuradora Sur, cuya gestión le cede el Ayuntamiento. Es una instalación capaz de generar cada año 190 millones de kilovatios/hora, equivalente al suministro eléctrico de ciudades como Torrejón de Ardoz o Parla.

La cesión municipal permitirá al Canal hacerse cargo del tratamiento de todos los lodos. Esta se produce en función de un antiguo convenio firmado entre ambas instituciones, cuando la presidenta regional era Esperanza Aguirre, el presidente del Canal Ignacio González, y la Alcaldía de Madrid la ocupaba Alberto Ruiz-Gallardón.

De acuerdo con aquel convenio, que data del año 2005, se produjo una encomienda de gestión a la Comunidad autónoma: el Ayuntamiento madrileño le cedió todas sus infraestructuras de depuración y los tanques de tormenta y la red de alcantarillado, por 25 años y a cambio de 700 millones de euros a pagar entre 2006 y 2009. El Consistorio necesitaba para intentar sanear la situación económica municipal, que hacía aguas tras la obra de soterramiento de la M-30.

La cesión se fue materializando de forma progresiva, y en el caso de las depuradoras, se produce ahora porque «había una concesión vigente a una empresa privada para gestionarlas; y ahora que finaliza la misma, es cuando la gestión pasa a la Comunidad», señala Gregorio Arias.

Dos contratos

Para hacerse cargo de estas nuevas responsabilidades en el tratamiento de lodos, el Canal va a adjudicar dos contratos. El primero le permitirá ocuparse de los lodos llegados de las ocho depuradoras de la capital. La licitación se ha adjudicado por 21,43 millones de euros y tiene un plazo de duración de tres años. Son depuradoras que dan servicio a cuatro millones de habitantes y en las que se producen anualmente 220.000 toneladas de lodo. El Canal gestionará también a partir de octubre el funcionamiento de la depuradora Sur, de titularidad municipal, una de las mayores de Europa en su género.

El segundo contrato tiene por objeto el suministro de 551 gigavatios/hora de gas natural para la planta de secado de esa depuradora Sur; tiene un presupuesto de adjudicación de 15,1 millones de euros para un periodo de un año. El gas hace funcionar una turbina de alta eficiencia que es la que seca el lodo, y ello permite a su vez generar energía eléctrica.

«El objetivo principal –indica Arias– es secar estos lodos para usarlos como fertilizantes. Pero para ello hace falta energía: hay que utilizar gas natural, que se compra. Ahora, la técnica permite la cogeneración, un proceso por el que en el secado se genera electricidad, que luego se usa para el autoconsumo de la instalación, y el resto se exporta a la red. Eso nos da unos ingresos que compensan el gasto de la compra de gas para el secado».