Kenzo inaugura el verano con llenazo a lo benidorm

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O bien era la fiesta de la temporada o bien no había ninguna otra esa noche porque nadie quiso perderse la ya tradicional inauguración del verano que organiza la conocida firma de perfumes Kenzo. No faltaba nadie, ni famosos ni periodistas, o mejor dicho casi nadie, porque Eugenia Martínez de Irujo fue una de las pocas que en el último momento decidió no lucir palmito y canceló su asistencia.

Por el hall del Hotel Urban, la última novedad de lo más fashion de la capital, pasaron desde ex misses como María José Suárez, Inés Sáinz, María Reyes o Lorena Van Heerde hasta el rey del pollo frito, Ramoncín, que fue uno de los últimos en llegar.

Una Lucía Hoyos, demasiado escasa de ropa incluso para una fiesta estival, o un Sergi Arola, demasiado fashion para lo que nos tiene acostumbrados -tuvieron que pedirle que se quitara las gafas de sol para posar- llegaron precediendo a Maribel Verdú, que fue la que más expectación arrancó. Acompañada por su esposo, Pedro Larrañaga, protagonizaron el momento más romántico de la velada, obsequiando a los fotógrafos y curiosos que por allí se acercaron con una escena de beso -breve- de película.

Tras ellos, el torero Miguel Abellán llegó tímido y reservado, como siempre, unos minutos antes de la sonriente Natalia Verbeke, que se mostró muy satisfecha con la marcha de la serie en la que participa actualmente y que también comentó estar barajando proyectos cinematográficos.

También hubo guapos oficiales que se quisieron dejar ver como el actual mister España Borja Alonso, y un ex como Pablo Martín, o otros menos oficiales como los actores Diego Martín y Raúl Peña. Melanie Olivares, Carla Hidalgo, Beatriz Rico, Nuria Gago, Laura Pamplona o Raquel Sánchez-Silva, fueron otras de las mujeres que no quisieron faltar a la cita de Kenzo, que en esta ocasión quería que sus invitados pasaran por cuatro experiencias: la relajante, la sensual, la energizante y la euforizante, coincidiendo con las cuatro gamas de su línea Kenzoki.

Al final lo único que debieron sentir fue el calor de la noche de verano en una terraza que parecía haberse quedado corta en el aforo.

Quizás también por eso Mar Flores -que no posó para la prensa-pasó de la terraza y optó por quedarse en «Glass Bar». Ya se sabe en perfumes y fiestas, para gustos...