Las «joyas» de Carmena: del cuello de la alcaldesa de París a la celebración de la Undécima

El Ayuntamiento agasaja a sus invitados con piezas de bisutería artesanal con emblemas de la capital

MadridActualizado:

Aunque en principio no se atisba ninguna relación entre la alcaldesa de París y el Real Madrid, más allá del rigor institucional, su visita en octubre al Santiago Bernabéu explica la historia de los gemelos que Manuela Carmena ha regalado a los madridistas por su undécima copa de Europa. Anne Hidalgo y el Madrid comparten el agasajo de la regidora madrileña con un obsequio que siempre los devolverá a la capital.

Cuando el París Saint Germain vino a Madrid para medirse al conjunto blanco, en la primera fase de la Champions, Carmena hizo de anfitriona de su homóloga en la capital francesa. El encuentro no solo sirvió para que la exjuez se sorprendiera por la magnitud del Bernabéu en una noche europea, como ella confesó, sino también para que el Ayuntamiento encontrase un modo oportuno y original con el que obsequiar a sus invitados.

Casi por casualidad, por una tienda en el centro cultural CentroCentro, se topó con unas piezas artesanales de bisutería, talladas en acero, que conjugaban justamente lo que se quería transmitir con el regalo: algo sencillo que consiguiera evocar a Madrid con solo mirarlo. Así dio con la Galería de Joyería Contemporánea, un modesto taller-escuela que contaba con una colección inspirada en la ciudad.

Hidalgo recibió una gargantilla de acero decorada con el «Skyline» de Madrid: la Puerta de Alcalá, las torres Kio, Cibeles, la Puerta del Sol... La regidora parisina, al parecer, quedó encantada y Carmena pensó que sería una buena idea regalar algo así en sus recepciones oficiales. Como si estuviera diseñado a propósito, la colección, mezcla de lo clásico y lo moderno, resucita el aspecto intangible de una visita, ese momento personal e inexplicable ligado a una ciudad. De ahí su nombre: «Nostos», raíz de nostalgia y referencia a ese viaje o regreso.

Su creadora, Lara Casanovas, recibió entonces, en diciembre, el primer encargo del Ayuntamiento de Madrid, que ha buscado reivindicar al pequeño artesano. Explica que el hecho de que todas las piezas de la colección fueran para mujer (collares, anillos, broches...) supuso la petición de un nuevo elemento, más genérico. Así se enfrascó en el diseño de estos gemelos, también de acero y con menos referencias monumentales que el resto por una cuestión de tamaño. En ellos lucen la Puerta de Alcalá, las torres Kio, la Puerta del Sol con el oso y el madroño y, casualidades del destino, la Cibeles. Casanovas reconoce entre risas que «ha sido una suerte» por la victoria del Madrid, pero que «la Cibeles es mucho más».

Su creadora confiesa que estos gemelos recibidos por la plantilla del Real Madrid son el resultado de cinco años años de trabajo y el reconocimiento a una labor «desconocida». «Son los que están más perfeccionados, tienen el mejor paquete, el mejor texto de acompañamiento, la mejor terminación de las piezas...», destaca orgullosa. Asegura que el hecho de que sus creaciones hayan sido elegidas y alcancen, de momento, el cuello de la alcaldesa de París o las muñecas de los mejores futbolistas del mundo «es un gran privilegio; el premio a muchos años de trabajo».