Isabel Díaz Ayuso, presidenta electa de la Comunidad de Madrid, durante la entrevista concedida a ABC - Guillermo Navarro

Isabel Díaz Ayuso: «España está en peligro de recesión y Madrid debe dar la respuesta»

La presidenta electa de la Comunidad de Madrid concede a ABC su primera entrevista tras ser investida en la que reconoce que espera que su legado sea el de un Madrid más abierto y moderno

MADRIDActualizado:

Isabel Díaz Ayuso (Madrid, 1978) transmite tranquilidad. Dice que muchas veces se siente sola en plena vorágine, como esos peces de ciudad que canta Ana Belén («la canción que he escuchado cada día durante la campaña») y que entre Rajoy y Aznar se queda con Casado. Hace siete meses era una desconocida total. El lunes prometerá su cargo como presidenta de la Comunidad de Madrid. Esta periodista metida a política es la que le ha salvado los muebles al jefe de su partido, conservando la autonomía con mayor presupuesto: 22.000 millones. Quiere que su legado sea el de un Madrid más abierto y moderno, «de emprendedores, en el que la gente mayor esté más acompañada y sea el motor de España en todos los sentidos».

Empecemos con una confesión. Cuando Pablo Casado la designó candidata el 11 de enero, ¿pensó entonces que llegaría a ser presidenta de la Comunidad de Madrid?

Realmente, sí. Pero desde ese momento sentí una fuerte presión, porque fui consciente de que iba a serlo con unas dificultades mucho más adversas que mis predecesoras.

¿Qué dificultades?

Era consciente de que electoralmente, en ese momento, había encuestas que nos daban 22 escaños. Sabía que podíamos remontar, que iba a tener mucho trabajo por delante, que lo podía conseguir, pero en unas circunstancias distintas: de pleno debate, pacto, entendimiento y con menor libertad para hacer política.

En su discurso de investidura, la palabra libertad fue de las más repetidas. ¿Está volviendo el PP a una senda liberal, quizá perdida en los últimos cuatro años?

La libertad es el signo de identidad del PP siempre, pero es cierto que hay batallas ideológicas que es importante que demos. La libertad es lo más importante que tiene el hombre, casi tanto como la vida (porque si no la vives en libertad no es vida). Se lucha y se pelea cada día, no está garantizada. En aquellas zonas donde no se lucha a diario, se va perdiendo. Y en el momento en que aceptas según qué postulados de otras ideologías, utilizas su lenguaje para que no te acusen de nada y pliegas para no tener incendios y debates constantes, ya estás perdiendo libertad. Y esos enemigos van ganando.

¿En qué aspectos, en el pasado, ocurrió eso?

Hemos intentado contentar a gente que no lo iba a hacer. Gente de la izquierda, con la que hay que llevarse bien, pero nunca aceptar su lenguaje y postulados, porque tienen un afán en imponer. Creo que ahora ha llegado el momento de marcar esas distancias, pero buscar, eso sí, el entendimiento. Hay que gobernar para todo el mundo, pero sin olvidar que hay que hacerlo bajo el criterio de quien te ha votado.

¿En qué aspectos se va a notar ese regreso al liberalismo del PP?

Para empezar, en los propios discursos. Porque la libertad se pierde en todos los órdenes de la vida, hasta en el lenguaje, en debates sociales. Hay una parte de la población que está arrinconada por otra que le impone hasta cómo tiene que abordar los problemas. Y que pone en la agenda problemas que no son, para dividirnos y enfrentarnos. Voy a defender con uñas y dientes esa libertad, que es lo que quiero para los demás. Para que los ciudadanos sean exigentes y le pidan a su Administración elegir el colegio y la educación que quieren para sus hijos; que no les pongan más trabas al entendimiento y creación de empleo, que ya bastantes dificultades tienen los autónomos y los empresarios; que no te digan a qué hospital tienes que acudir. No puedes dejar cerrados por vacaciones los centros de salud y hospitales.

Pronto se va a reunir con Almeida para abordar temas como la contaminación y la operación Chamartín.

Sí, lo antes posible. De manera histórica, los madrileños van a tener a la Comunidad y al Ayuntamiento trabajando en plena sintonía y juntos vamos a eliminar impuestos y eliminar trabas a la contratación. Esas políticas de movilidad van a redundar en una mejora de la calidad del aire. La contaminación no entiende de ayuntamientos. La idea es hacer planes conjuntos para todos los ciudadanos de Madrid. Por ejemplo: cooperar juntos cuando haya episodios de contaminación e informar a los ciudadanos en tiempo y forma sobre alternativas de transporte, de su refuerzo... Porque es muy fácil prohibir, como hace la izquierda. Y hay que dar soluciones en vez de prohibir nada.

Además de la bajada de impuestos, ¿va a haber también recortes en gasto público?

Es cierto que la Comunidad es muy austera y se han reducido muchísimos entes. La idea es hacer una auditoría profunda de las subvenciones y, para fomentar el empleo, no solo rebajar impuestos, sino incentivos fiscales para la contratación, para las autónomas que se reincorporan de la baja por maternidad y empresarios que contratan de manera indefinida.

El señor Ignacio Aguado parece que está marcando un territorio propio. ¿Teme que se produzca una bicefalia entre PP y Cs en el Gobierno?

Yo tengo que unir a todos mis consejeros, aplicar políticas transversales en todas mis consejerías. Si quiero atajar el problema de la natalidad, debo contar con la Consejería de Economía, Educación y Transportes. Intentaré que todas las reuniones sean en confianza, en cooperación, y pondré todos mis esfuerzos en que confluyamos en el mismo proyecto.

¿Ángel Garrido es un tránsfuga?

Es cierto que ha pasado de un Gobierno a otro en poco tiempo y eso ha creado una situación anómala. Pero hay que solucionar los problemas que tiene el transporte. Y si Cs cree que la persona que lo puede hacer es alguien que viene del PP, eso es porque algo habremos hecho bien.

¿Es partidaria de suprimir los aforamientos?

Es un debate complicado porque todos los debates en torno a los políticos están destinados a sembrar las sospechas. Los aforamientos protegen a los políticos en unas circunstancias concretas que no les dan unos privilegios extraordinarios, porque al final se trata de quién les juzga. Son garantías para que los políticos no estén continuamente sumidos en procesos judiciales. Hemos visto muchos casos de personas imputadas por delitos gravísimos y han quedado en nada. Pero es cierto que la sociedad lo demanda, y si los demás partidos lo piden, propondré que se eliminen. Si sigue siendo una necesidad y un imperativo necesario.

¿Será Madrid un dique de contención contra las políticas de Sánchez?

La Comunidad de Madrid no será nada contra nadie, porque no entiendo la política como confrontación; intentaremos romper barreras para colaborar y hacer España con otras Comunidades. Pero sí vamos a contraponer las políticas de Sánchez con las nuestra. España está en un peligro de recesión que empieza a notarse. Madrid tiene que ser la que dé respuestas.

¿No teme que el Gobierno central castigue a Madrid?

Puede ocurrir, porque han lanzado ya críticas contra mis propuestas de rebajas fiscales, pero Madrid sabrá estar a la altura. Somos antes que madrileños españoles.

Lo digo porque algunas de sus propuestas, como los nuevos carriles Bus-VAO o la variante de la A-1, dependen de la cooperación de Fomento.

Vamos a solicitar al Gobierno de España que cumpla los compromisos adquiridos con Madrid.

¿Cómo va a afrontar desde Madrid el reto del independentismo y los nacionalismos?

El madrileño primero es español y luego madrileño, porque nunca hicimos regionalismo. Madrid tiene que tener un papel más que nunca de denuncia de estas cuestiones. Y cuando ocurran agravios en Cataluña, en Navarra o en Baleares, se diga y se diga a tiempo. Ahora que hemos llegado tan lejos en Navarra, vemos que los sindicatos médicos denunciaban que para acceder a sus plazas tenían que saber euskera, cuando la inmensa mayoría de los ciudadanos no lo hablan. Así, la izquierda abertzale es la que entra en las instituciones. Madrid no debe mirar a otro lado. Hay que romper barreras. Defiendo el Estado autonómico si es leal; si sirve para lo contrario, no lo podría defender. Y quiero que volviera la convivencia en Cataluña, pero que ningún catalán se vaya de España. La oportunidad en Cataluña volverá por los jóvenes, las nuevas generaciones son menos dogmáticas y deben sentir un orgullo por la gran Nación que somos. Y por eso quiero que Madrid sea la gran región mundial hispanoamericana.

Sobre deportar a los menas como pedía Vox, ¿nada entonces?

Yo no tengo la responsabilidad de deportar a nadie. Sí de proteger por la ley de infancia y por humanidad a los menores que se encuentran en Madrid. Entiendo la inmigración como integración; en mi mano está cuidarles y darles todas las herramientas para que se integren el tiempo que estén con nosotros. No depende de mí ni que vengan ni que se vayan. Sí que le pido al Gobierno de España más cooperación, porque de los millones que tenía destinados para los menores no acompañados, a Madrid solo le ha destinado 1.500 euros.

¿Los temas LGTBI e inmigración son un problema en Madrid, como dice Vox?

Nunca lo han sido. Pero es cierto que hay casos de padres que están preocupados porque no quieren que a sus hijos les den una serie de información de cuestiones morales sin consentimiento previo. Los padres deben conocer antes de comenzar el curso qué contenidos extracurriculares y qué talleres van a recibir sus hijos para que ellos decidan si les quieren cambiar de centro o qué talleres quieren que se les dé. Lo que respeto es la autonomía del profesor y la libertad de cátedra y las familias no pueden estar continuamente diciéndole cómo tienen que hacer las cosas. La mayoría de la inmigración en Madrid se ha integrado sin problema. Apostamos por una inmigración legal, ordenada, vinculada al trabajo y que respete unos derechos fundamentales.

La violencia contra la mujer: ¿es violencia machista y de género?

La violencia contra la mujer puede provenir de otra mujer. Lo que hay que hacer es que toda violencia contra la mujer que se pueda evitar, se aplique. Hay que atajarlo. Lo que no comparto es esa mujer que nace víctima por el hecho de serlo ni que el hombre es violento por el hecho de serlo. Quiero combatir la violencia se llame como se llame y le pongan el apellido que le pongan.

¿Se considera feminista?

Me considero una mujer que cree que no hay dos mujeres iguales, que no se puede hablar por todas ellas y que quiere acabar con las desigualdades. Feminista, en su definición pura, por supuesto. Pero no en el concepto del que se ha adueñado la izquierda, que nos dice a qué manifestaciones tenemos que ir, cómo tenemos que hablar o a quién le debemos los éxitos.

¿Ha sufrido el machismo en su propio partido?

Lo he sufrido más por parte de Podemos y de Más Madrid.

¿Cuáles son las propuestas de Vox que se compromete a cumplir?

Revisaremos las subvenciones, atenderemos el problema de los menores no acompañados y protegeremos la libertad educativa (pública, privada o concertada).

¿Es Vox un partido ultra?

Vox tiene algunos afiliados y ha lanzado algunas propuestas que son ultras, pero en su conjunto no lo es, en absoluto.

¿Qué va a hacer para atraer a las empresas por el Brexit?

Primero, trasladarle a la comunidad internacional que hay una región en España que se llama Madrid, donde hay una gran calidad de vida, grandes cotas de libertad, baja fiscalidad, grandes servicios públicos, buena educación y sanidad, y facilitar su internacionalización. Y apostar por el talento, sobre todo tecnológico y científico, para que los jóvenes madrileños y españoles se queden aquí y eso sea el polo de atracción de otros jóvenes. Aprovechando que debemos ser la capital mundial del español, y quiero que el mundo de la cultura venga también orgulloso a Madrid, porque es su primera embajada.