Los taxistas en una concentración frente a la Real Casa de Correos - Efe

Huelga de taxis: 15 días de lucha, ninguna victoria

El sector afronta su tercera semana de parón indefinido sin ningún acuerdo

MadridActualizado:

Los taxistas acudieron ayer a la Catedral de La Almudena para rezar en una vigilia ante la patrona de Madrid para pedirle, poniendo velas, «que salve el sector». Pocas cosas quedan por intentar después de que hoy se cumplan 15 días desde que decidieran tomar las calles en su particular guerra contra lo que consideran competencia desleal de las VTC que operan en la capital con Uber y Cabify. Arrancan así su tercera semana de parón, reconciendo un durísimo impacto económico y un desgaste de su imagen en la calle del que les costará recuperarse.

Sin convocatoria formal

Los taxistas esperan desbloquear el conflicto retomando desde hoy la negociación con el Gobierno de Ángel Garrido. Al cierre de esta edición, aún no se había convocado formalmente una reunión. Sin embargo, sobre la mesa está el compromiso del Ejecutivo regional de dialogar con los taxistas. Por su parte, la Consejería de Transportes, que dirige Rosalía Gonzalo, analiza la última propuesta, comunicada en la noche del jueves por registro telemático.

Rebaja en las exigencias

El último texto presentado por las asociaciones que secundan el paro total recoge una rebaja sustancial de las exigencias planteadas por el sector del taxi al Gobierno regional. Tras el «no» tajante del presidente de la Comunidad de Madrid a las demandas que pretendían fijar la contratación de un VTC con una hora de antelación y a una distancia mínima de cinco kilómetros, los taxistas apuestan ahora por dejar «en blanco» el tiempo de esa limitación a la hora de prestar servicios VTC.

Malestar con la Comunidad

Los taxistas defienden que la clave para resolver el conflicto está ahora en el tejado de la Comunidad de Madrid. Ayer se volvieron a concentrar, entre las 17 y las 18 horas, frente a la Real Casa de Correos, para reclamar «más implicación» del Ejecutivo regional. Manifestaron así su «descontento» por no haber recibido respuesta alguna desde el viernes. «Los fines de semana para ellos no son laborables, no les importa tener a 20.000 familias en pie de guerra ni tienen consideración por los siete compañeros en huelga de hambre», criticaron ayer abiertamente en un comunicado.

Millones en pérdidas

Representantes del sector como José Miguel Fúnez aseguran que, pese al desgaste natural, entre los huelguistas sigue reinando el «coraje». No obstante, cumplidos 14 días de paros indefinidos las cuentas de estos trabajadores suman pérdidas que valoran por encima de los 25 millones de euros. A la espera de que desaparezca «el enroque político», tienen previsto acudir hoy a la calle Génova, para concentrarse de nuevo frente a la sede del PP y volver por la tarde a la Puerta del Sol.

Rechazo a la «vía Colau»

Garrido ha rechazado sistemáticamente la «vía Colau», que fija la precontratación de los VTC con 15 minutos de antelación. Sostiene que la decisión tomada en Barcelona ha conducido al anuncio de 3.000 despidos. En la misma línea, la candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, defendió ayer que «esto no es Cataluña» y que en la capital «no queremos a 3.000 personas en la calle», dijo en unas declaraciones recogidas por Efe. El sector del taxi, sin embargo, niega que su propuesta imite a la de Barcelona. Defienden que buscan una ley autonómica que dé «cobertura» a las medidas que, mediante ordenanza municipal, luego pueda tomar el Ayuntamiento de la capital.

«El taxi no quiere suprimir competencia, pues creemos en la legítima competencia entre servicios distintos que operan de forma complementaria, pero son regulados de diferente forma», expresaron en un comunicado remitido ayer a Ángel Garrido desde la Sociedad Coperativa Madrileña de Servicios de Auto Taxi.

Reducción de licencias VTC

El Ayuntamiento de Madrid, a través de la alcaldesa, Manuela Carmena, aseguró el viernes que su Gobierno quiere reducir el número de VTC mediante el establecimiento de descansos obligatorios. Una propuesta que, de momento, tampoco satisface las aspiraciones de los taxistas.

«No hablamos de echarles, sino de regularles. A día de hoy, no hay regulación autonómica ni municipal. Estamos compitiendo de una forma desleal contra unos vehículos que tienen una autorización urbana sin ningún tipo de regulación a nivel autonómico», explicó uno de los portavoces de los taxistas madrileños, a la espera de la resolución del conflicto.