Íñigo Henríquez de Luna, en la plaza del Callao de Madrid
Íñigo Henríquez de Luna, en la plaza del Callao de Madrid - IGNACIO GIL

Henríquez de Luna tras fichar por Vox: «Las listas en el PP son una batalla para colocar a afines»

El ex portavoz adjunto del PP en el Ayuntamiento de Madrid suena para el equipo de Rocío Monasterio en la Asamblea

MadridActualizado:

Íñigo Henríquez de Luna, el que fuera «número dos» de Esperanza Aguirre en el Ayuntamiento de Madrid al principio de la actual legislatura municipal, sorprendió ayer con la noticia en Twitter de que se pasaba a las filas de Vox. Seis días antes, anunciaba que renunciaba a su acta de concejal del PP y se daba de baja como militante después de que el candidato a la Alcaldía, José Luis Martínez-Almeida, le transmitiera que no había hueco para él en la formación.

«Quiero hacer público que, después de varios días de reflexión y retiro interior, he decidido volver a levantarme y alzar la Vox para seguir defendiendo los mismos principios y valores que me llevaron a entrar en política», publicaba a primera hora de la mañana.Daba las gracias en otro tuit a la cúpula de su nueva formación, a Santiago Abascal y a dos buenos amigos, el matrimonio que representa Iván Espinosa de los Monteros, vicesecretario de Relaciones Internacionales de Vox, y Rocío Monasterio, candidata a la Presidencia de la Comunidad. Su nombre suena, como pudo saber ayer este diario, para empotrarse en el equipo de la también presidenta de Vox en Madrid, de un perfil más moderado que el que encarna Javier Ortega Smith, cabeza de lista para el Ayuntamiento.

«Las listas en el PP se han convertido en una batalla para colocar a afines, no a los mejores y creo que hay que respetar los galones», confiaba ayer a este diario Henríquez de Luna, cuyos padres fueron cofundadores de Alianza Popular. Ciudadanos también tentó al político hace tiempo para el trasvase, pero el que también fuera diputado en la Asamblea madrileña tiene más lazos con el programa de Abascal que con el de Rivera.

El enfrentamiento

Este licenciado en Derecho ha servido al PP desde 1983, cuando se afilió. Tras una larga trayectoria política desarrollada en el Ayuntamiento de Madrid (1991-2011 y 2015-2019), en la Asamblea (2011-2015) y en el Senado (2014-2015), su carrera se truncó a principios de 2017 cuando quiso hacer frente a Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien se alzaba como la imagen «del nuevo PP» para tomar las riendas de los populares madrileños. Henríquez de Luna no dio el paso finalmente para medirse con ella y conseguir ser el presidente del PP. Le faltaban los apoyos, pero las declaraciones públicas que lanzó le sentenciaron de muerte.

Cuando Aguirre dimitió en abril de 2017 tras estallar el caso Lezo, nombró a su mano derecha como heredero, pero Martínez-Almeida dio un paso al frente para ocupar ese puesto. Unos en el grupo municipal popular dicen que aupado por Cifuentes para apartar a Henríquez de Luna; otros que se lo pidieron sus compañeros porque no querían al nuevo integrante de Vox como capitán. La cuestión clave es que Aguirre bendijo la democracia interna y el actual candidato a la Alcaldía obtuvo el triunfo por diez votos a ocho de su rival. «Yo cerré el capítulo del enfrentamiento por la portavocía. Creo que el aparato ha sido el que me ha vetado y Almeida no ha luchado por mí. Si yo hubiera sido el revés, habría hecho lo posible para que Almeida siguiera a mi lado», juzga.