Contenedores incendiados en Lavapiés - EFE

Radicales utilizan la muerte por infarto de un mantero para arrasar Lavapiés

La noche de disturbios acaba con 20 heridos, seis antisistema detenidos, motos y contenedores quemados, y sucursales bancarias reventadas

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La muerte por un infarto de un senegalés de 35 años, supuestamente dedicado a la venta ilegal, en la zona de Lavapiés-Embajadores fue aprovechada por los grupos radicales del centro de Madrid para sembrar el caos, reventarlo todo y atacar a la Policía. Hubo barricadas incendiarias, marquesinas y motos quemadas, y coches patrulla reventados. Hasta el lugar se trasladaron medio centenar de «antidisturbios» y ambulancias.

La noche se saldó con 20 heridos y seis delincuentes arrestados, además de un incalculable balance de destrozos y hasta asaltos con robos de televisores en sucursales bancarias a manos de los descontrolados.

Mmame M.
Mmame M. - ABC

Los grupos antisistema del barrio aprovecharon para salir, algunos de casas okupas, a reventar el centro. Acusaban a los agentes de provocar el fallecimiento, cuando lo que realmente ocurrió fue que el muchacho sufría una patología previa y ni siquiera hubo persecución. Iba indocumentado, pero se ha sabido que el chico se llamaba Mmame Mbage, llevaba 14 años en España. Y se dirigía a la calle del Oso, donde residía y donde le llegó la muerte. En la misma puerta. No escapaba de nadie en ese momento. La autopsia determinará hoy si, además, sufría epilepsia, pues echaba espuma por la boca.

Fuentes de la Policía Municipal negaron que el suceso ocurriera durante ningún operativo especial contra la venta ambulante. Los agentes venían de una intervención en Sol, donde varios manteros tiraron deliberadamente a dos turistas; una de ellas, francesa de avanzada edad, tuvo que ser hospitalizada por una brecha en la cabeza. Otros policías habían detenido a dos manteros por las lesiones y estaban buscando a un tercero.

Estaba llegando a casa

Paralelamente, Mmame iba caminando con un amigo por la calle del Oso, llegando a casa. Eran las 16.53 horas. El primero dijo que se encontraba mal, momento en el que se desplomó, informaron fuentes del caso. Los dos policías municipales que pasaban por la zona fueron requeridos por esta persona y le comenzaron a practicar las maniobras de resucitación. Se sumaron a ello otros cuatro agentes, para intentar salvarle la vida. Así mismo lo declaró en dependencias policiales anoche el propio amigo del senegalés fallecido.

El Samur-Protección Civil llegó, colocó un hospital de campaña y realizó, sin éxito, las labores de resucitación al varón, que falleció al cabo de unos 45 minutos, explicaron fuentes de Emergencias Madrid.

Pero los grupos radicales y de okupas del barrio «calentaron» las redes sociales. Hubo que llevar a los «antidisturbios» de la Policía Nacional porque querían linchar a los municipales. Cabe recordar que esa unidad dentro del Cuerpo local fue eliminada por el Gobierno de Carmena por considerarla «represiva». Anoche, el Consistorio tuvo que pedir ayuda al CNP.

BiciMad y EMT, ardiendo

«La quema de motos y de contenedores no la han comenzado los senegaleses, sino españoles», coincidieron diversos testigos. Luego, se sumaron grupos de africanos. Un vecino de la calle del Oso, que se declaró «anti-policía», reconoció, sin embargo, que vio desde su ventana cómo «el chico cayó a plomo en la calle, sin que nadie le persiguiera».

Las algaradas aún continúan activas. En la plaza de Nelson Mandela, por ejemplo, los grupos descontrolados quemaron motos, estaciones de Bicimad, de autobuses y destruyeron con barras letreros de las tiendas. También le metieron fuego a una sucursal bancaria, con grave riesgo para las viviendas superiores. Un camión de bomberos fue recibido a pedradas. En total, desvalijaron tres bancos, de los que se llevaron diverso material, precisaron fuentes de la investigación.

A las diez de la noche, en Fray Severino Hernández, reventaron apedradas el coche de la Policía Municipal.

También se quemaron bolsas de basura a la entrada de la boca del Metro de Lavapiés, donde lanzaron pedruscos y botellas a la Policía, y se colaron en una sede de CaixaBank, a partir de las diez de la noche. De allí se llevaron varios televisores. Cortaron el tráfico en la calle de Valencia. En Argumosa, encapuchados arrancaron las señales viarias y quemaron árboles.

Edificios okupa del barrio

A esa hora, la presencia de antisistema organizados ya estaba constatada por la Policía. La Brigada de Información también ha entrado en la investigación de estos gravísimos sucesos en una zona minada de edificios okupas, como Potemkin (una de las más radicales de Madrid), Tres Peces Tres y La Quimera, esta última en la plaza de Nelson Mandela, uno de los epicentos de los disturbios.

Hubo un total de 20 heridos, 16 de ellos agentes del orden (10 CNP de las UIP y de las UPR y el resto policías municipales). Tres de ellos tuvieron que ser trasladados a la Clínica Moncloa para que se les realizasen las pruebas pertinentes. El resto sufrieron contusiones leves. Además, la Policía detuvo a seis personas (cinco hombres y una mujer), todas ellas de nacionalidad española, y entre las que se contaba un menor de edad.

El orden quedó restablecido a las 1.30 de la madrugada, han informado fuentes policiales.

Manuela Carmena, desde París, lamentó la muerte de Mmame: «Investigaremos a fondo lo sucedido y actuaremos en consecuencia. Toda mi solidaridad con familiares y amigos».