Grave por el disparo de un policía tras una persecución

Las calles del distrito de Tetuán fueron ayer escenario de una peligrosísima persecución policial protagonizada por un delincuente de origen portugués que no dudó en intentar atropellar a un agente y

CARLOS HIDALGO. MADRID.
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Las calles del distrito de Tetuán fueron ayer escenario de una peligrosísima persecución policial protagonizada por un delincuente de origen portugués que no dudó en intentar atropellar a un agente y acuchillar a otro para conseguir huir. La agresividad del delincuente obligó a uno de los policías a dispararle en defensa propia. Ingresó muy grave en el Hospital de La Paz, aunque, al cierre de esta edición, según fuentes policiales, su vida no corría peligro.

Los hechos se produjeron después de las seis de la tarde. A los agentes de la comisaría de Tetuán les llegó el aviso de que un individuo sospechoso se encontraba manipulando un turismo en la calle de las Azucenas.

Un coche patrulla con dos agentes de ese distrito se desplazó hasta el lugar especificado por el comunicante. Pero el sospechoso, Sergio Paulo Ramos Barro, de Montijo (Portugal) y de 31 años, logró subirse al coche, un Seat Ibiza, en el cual emprendió la huida.

Los dos policías nacionales le dieron el alto, sin embargo, Sergio Paulo hizo caso omiso y, con el coche robado, se lanzó a toda velocidad por las calles de esa zona del distrito de Tetuán.

Fuentes policiales indicaron que, durante su huida, el delincuente no dudó un momento en poner en peligro la vida de multitud de viandantes y de otros conductores, que asistían, perplejos, a la escena «peliculera» que este hombre estaba protagonizando sin importarle la integridad física de los demás. También destrozó algún parquímetro.

La persecución policial duró entre 10 y 15 minutos. En un momento dado, el fugitivo paró en seco el vehículo que había robado. En ese momento, uno de los dos agentes que le pisaban los talones se apeó del coche policial para intentar detenerlo, pero, en ese momento, Sergio Paulo volvió a poner el turismo en marcha e, incluso, intentó atropellar al funcionario policial. Afortunadamente, no lo consiguió.

Pero tampoco se quedó «satisfecho» con la que acababa de armar. Volvió a pisar el acelerador. Y el agente que continuaba en el coche patrulla le siguió. Pero, al llegar a la confluencia de la calle de la Alfalfa con la de Santiago Cordero, el Seat Ibiza se estampó contra la esquina. El coche policial se quedó detrás, indicaron las fuentes consultadas.

Sergio Paulo Ramos sufrió las primeras heridas a la altura del pecho, al golpearse con el volante debido a la colisión, según indicaron los primeros datos. Aun así, intentó salir del coche, pero, debido al accidente, no podía abrir la puerta del piloto, sino que intentó salir por la del copiloto.

Fue en ese momento cuando se le acercó el policía para detenerle. Nada más poner el pie en el suelo, el delincuente, cuando tenía a muy poca distancia al agente y de manera súbita, sacó un arma blanca que intentó hundir en el cuerpo del funcionario. A éste, según las fuentes consultadas, no le quedó más remedio que tomar su arma reglamentaria, del calibre 9 milímetros, y disparar en defensa propia contra el malhechor. Dio un solo tiro, que alcanzó a Sergio Paulo en el hemitórax derecho, muy cerca del abdomen.

Con 22 antecedentes

Como consecuencia de la herida, Sergio Paulo comenzó a perder sangre. El Samur-Protección Civil, una vez estabilizado, le trasladó en estado muy grave a La Paz, indicaron fuentes de Emergencias Madrid.

Sergio Paulo es un viejo conocido de la Policía española. Entre 2000 y 2006 acumuló 22 antecedentes: 10 hurtos y uso de vehículo; 4 hurtos; 2 robos con fuerza en las cosas; un atentado y resistencia a la autoridad; 2 por daños y uno por falsificación de documentos.