Recreación de la Gran Vía del futuro
Recreación de la Gran Vía del futuro - AYUNTAMIENTO

Los grandes cambios de la Gran Vía tras la reforma de Carmena

El Ayuntamiento anunció sus proyectos de futuro en el Debate sobre el Estado de la Ciudad, marcado por la falta de limpieza y las alusiones a la corrupción

MadridActualizado:

El Debate sobre el Estado de la Ciudad celebrado ayer en Cibeles, justo cuando se cumplen dos años del gobierno de Ahora Madrid, dejó ver una faceta de Manuela Carmena más combativa. La alcaldesa no dudó en arremeter contra la oposición: «No lo van a conseguir si lo que quieren es ahogar al gobierno», advirtió a la bancada popular. Entre el rifirrafe político, enturbiado por las constantes alusiones a la corrupción, la regidora anunció que los proyectos de la Gran Vía y de la Plaza España comenzarán a fraguarse en enero de 2018.

Estos trabajos, que se prolongarán ocho meses, se realizarán después de la campaña de Navidad, para no interferir con las fiestas. La regidora explicó que se dividirán en dos tramos: entre la plaza de Cibeles y la de Callao, la bicicleta convivirá con el resto de los vehículos en los ciclocarriles 30, y la calzada quedará dividida en cuatro carriles. A su vez, entre la plaza de España y la de Callao, los ciclistas contarán, en sentido subida, con un carril bici segregado, por la pendiente de la calle. Por ello, en este tramo habrá cinco carriles, y en sentido bajada, hacia plaza de España, las bicicletas compartirán calzada con otros vehículos.

Además, el proyecto contemplará la reordenación de los carriles para autobuses y taxis, así como las áreas para carga y descarga, residentes y acceso a los aparcamientos de la zona. Toda esta operación se llevará a cabo con un presupuesto inicial de 5 millones de euros. Paralelamente, se van a remodelar las seis plazas del entorno de Gran Vía con un concurso ya en marcha a través de Fomento.

También informó, como adelantó ayer ABC, que Ifema se «ha quedado chico» ante la gran afluencia de público y, por ello, el Ayuntamiento planea crear un auditorio para 80.000 personas y un pabellón para otras 10.000.

Críticas a la limpieza

La limpieza fue de nuevo uno de los temas principales, el «hit parade» de Cibeles, como ironizó Carmena. La alcaldesa volvió a negar la mayor y, pese a que ya es la primera preocupación de los madrileños, sacó pecho de que en las fiestas de San Isidro solo se registraron 54 quejas por acumulación de residuos. Censuró los contratos heredados y criticó que las concesionarias no estuvieran obligadas a limpiar calles como Huertas o Barquillo. «Aún sigo sin comprender esos contratos», aseveró. Ni las cifras defendidas por Carmena ni su consideración fueron compartidas por la oposición, que volvió a exigir responsabilidades.

Begoña Villacís (Cs), reprochó que los avisos de limpieza se han incrementado en un 71% desde 2015; mientras que, José Luis Martínez-Almeida (PP) hizo su particular campaña electoral y detalló una batería de medidas si su partido recupera la Alcaldía. Avanzó una rescisión de los contratos en caso de incumplimiento de las adjudicatarias y un mayor peso de los concejales de distrito. «Basta ya del conchabeo con las empresas», aseveró. Purificación Causapié (PSOE), que aplaudió la previsión de incorporar a más de mil nuevos barrenderos, instó al Gobierno a «implicarse para prevenir y evitar» la huelga convocada por los sindicatos para el 12 de junio.

Como en el debate a cuatro en ABC, celebrado la semana pasada, los grupos acusaron a Manuela Carmena de faltar a un «principio democrático básico» al no cumplir los mandatos de la oposición en el Pleno. La regidora reconoció este extremo pero lo justificó con que el Ayuntamiento carece de competencias en muchos casos.

Campañas electorales del PP

Pero la gestión de la ciudad quedó en un segundo plano cuando Carmena, a colación de quién ganará las próximas elecciones, atacó el talón de Aquiles del PP: la corrupción. «Cuando hablamos de ganar elecciones, es ganar en buena lid, sin cohecho, sin trampas, sin dinero que entra por donde no debe entrar», dijo la alcaldesa en alusión a la presunta financiación ilegal de los populares en campañas electorales.

El ataque, cómo no, embarró el objeto de la sesión y generó una respuesta pareja. Martínez-Almeida, en su estreno como portavoz popular, dijo sentirse «abochornado» porque una jueza hable de delitos sin haber aún un auto de procesamiento. Después, utilizó a condenados de Podemos para no generalizar. «¿Es Podemos un partido de terroristas, delincuentes y traficantes?», preguntó en alusión a los procesados por agresión, tráfico de drogas o tenencia ilícita de armas. «Pues apliquen el mismo criterio a todos», aseguró el concejal del PP.