El exministro De la Serna con la consejera de Transportes en 2017
El exministro De la Serna con la consejera de Transportes en 2017 - COMUNIDAD DE MADRID

El Gobierno central «frena» la variante de la A-1

El Ministerio para la Transición Ecológica ha pedido nuevos informes sobre la afección acústica en esta vía

MADRIDActualizado:

Cerca de 70.000 vehículos al día se calcula que podrá absorber la variante de la A-1 prevista hace tiempo y cuya construcción está a la espera de que se apruebe el preceptivo estudio de impacto ambiental. Aunque los anteriores responsables de Fomento aprobaron el proyecto para esta variante en diciembre del año pasado, el estudio de impacto aún está elaborándose. Y, según informan desde el Ministerio para la Transición Ecológica, le falta todavía hasta estar acabado.

Realizar este plan resulta obligatorio en este tipo de proyectos. Máxime cuando, como en el caso de la A-1 (Madrid-Burgos), los trabajos a realizar pasan por zonas consideradas de especial protección para aves. Para complicar más las cosas, este proyecto se encuentra a caballo entre dos gobiernos: el de Mariano Rajoy (PP), que dio su visto bueno inicial, y el actual de Pedro Sánchez (PSOE). Fuentes del ministerio que dirige Teresa Ribera explicaron a ABC que en este momento se está estudiando todavía la información remitida en su día por Fomento.

A la primera remesa de datos sobre el proyecto, recibida en enero de este año, la siguió una reunión en marzo para hablar del asunto y una solicitud de documentación adicional por parte de la cartera para la Transición Ecológica «sobre las afecciones al ruido y a la Red Natura 2000», una red ecológica europea de áreas de conservación de la biodiversidad.

Llegó en julio

Esta información, añaden, les llegó el pasado 6 de julio, y desde entonces se está realizando su análisis técnico. En la Consejería de Transportes, que dirige Rosalía Gonzalo, entienden que «las declaraciones de impacto son largas». Pero sí reconocen estar algo inquietos porque consideran esta obra sumamente importante para ganar movilidad en el acceso a la capital por la A-1.

La importancia de construir la variante resulta evidente sólo con manejar algunos datos: está considerado como el peor de los accesos a Madrid, porque es el único sin alternativa –los demás cuentan con las radiales– y sufre un atasco casi permanente a la altura de Alcobendas. Fomento incluyó en el presupuesto de 2017 determinadas partidas económicas para realizar las actuaciones preliminares necesarias para la ampliación en un tercer carril por sentido de la autovía en el tramo que va desde el RACE hasta la localidad de El Molar; y la construcción de la variante que despejara del tronco principal de la autovía hasta 70.000 vehículos por día, casi la mitad de los que la saturan.

El estudio de este proyecto se sacó a información pública en mayo del año pasado. Supone la construcción de una variante de 9,2 kilómetros de trazado totalmente nuevo, que irían desde el enlace con la Urbanización Club de Campo (en el kilómetro 26) hasta el enlace con la M-12. El presupuesto de la licitación era de 288,7 millones de euros. El proyecto fue aprobado provisionalmente el 20 de abril de 2017. Pero, de momento, no ha pasado aún la declaración de impacto ambiental.

Fuente: Ayuntamiento de Madrid
Fuente: Ayuntamiento de Madrid - P. SÁNCHEZ/ABC

Controversia

La elección del trazado de la variante ya fue, en su día, objeto de controversia: Fomento dudaba entonces si acometer las obras por el corredor oeste o por el este. El primero quedó descartado por los problemas medioambientales que generaría –afectaba a la Cuenca del Manzanares y al Monte del Pardo, obligando a una solución en túnel que convertía el proyecto en económicamente inasumible–.

La elección final fue el trazado por el corredor este. Y por allí se manejaron cinco alternativas diferentes. La seleccionada es una solución mixta que aprovecha infraestructuras existentes y plantea otras nuevas. Concretamente, arrancaría a la altura del enlace con la urbanización Club de Campo y continuaría hasta el enlace con la M-12 y la R-2, a la espalda de la urbanización La Moraleja (Alcobendas), incluyendo también la conexión con la M-100. Este nuevo trazado ofrece un enlace alternativo con la M-40, a través del Eje Aeropuerto, lo que haría posible descongestionar la actual conexión con el cuarto cinturón en el punto kilométrico 13, uno de los más conflictivos.

Todos esos planes están pendientes de su confirmación por parte de los actuales titulares del ministerio. Y, en el caso de la variante, se enfrenta a no pocas incertidumbres. Entre ellas, la oposición que ha manifestado públicamente el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes (PSOE) a esta iniciativa. Han presentado alegaciones al proyecto porque, aunque considera «imprescindible» crear vías de servicio para evitar la utilización de los trazados urbanos de Alcobendas y San Sebastián con este fin, no les parece adecuada la alternativa elegida por «su grave y negativa incidencia sobre el medio físico protegido, zonas residenciales, dotacionales, terciarias e industriales».