LA FOTO

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De izquierda a derecha, y sujetando la pancarta, van Leire, Trini, Zerolo, Cecé, Gimeno, Llamazares y Pepiño Blanco, ese mármol de Palas de Rey que no pudo pasar de segundo de Derecho en Santiago. Orgullosos de ser/estar gays, avanzan por la Castellana. Salvo el vejestorio ideológico que es Llamazares, y que tiene toda la pinta de haber acudido a la «kermesse» en representación de la Cuba que Néstor Almendros retrató en «Conducta impropia», todos los pancarteros parecen jóvenes y sobradamente preparados. Es verdad que entre todos no dan para haber leído ni un libro de Tamames (Moncho), pero también lo es que ya no estamos en la Galaxia de Gutemberg, sino en la de Marconi. Ellos dirigirán la nación en 2012. Leire, con su cuerno de la abundancia a dos carrillos. Trini, con sus dengues de Peggy Sue. Zerolo, con su morro para llenar con valor lo que en luces le falta. Cecé, con su Cervantes haciendo de Jaime de Mora en Argel. Gimeno, con su cara de central marcador como los que le gustan a Bosé. (Dice Bosé que la portada de su «Por vos muero» está inspirada en Pablo Alfaro, un defensa diseñado por Tom de Finlandia.) Y, por supuesto, Pepiño Blanco, con su labio permanentemente mojado, por ser el labio de mojar el dedo con que pasar las páginas de los libros, y ya hemos dicho que Pepiño Blanco no pasó de segundo de Derecho en Santiago, la Universidad, precisamente, donde su paisano de Pontecesures, el gobernador Méndez, consiguió licenciarse en Derecho, antes de convertirse en el contable de la política represora del Régimen de progreso que nos hemos dado, cuyo «icono emblemático» es Zapatero, el político que se inventa las realidades como Raúl del Pozo a los clásicos. Su discurso a la España decente que chupaba caracoles en las tribunas del Congreso ha pasado a los anales de la oratoria gay, y más de una taquígrafa hubo de ser sacada del hemiciclo al rojo cereza. El socialismo nacional ha evolucionado del estilo Saborit, un energúmeno parlamentario que enviaba a todos sus adversarios a tomar por el c... -a pecar contra «natura», como se decía antes de que el latín fuera lengua de fascistas- al estilo Zapatero, que cabe en esa foto. Yo ya estoy deseando que llegue el 2012.