Terraza de la vivienda donde se desató la bronca mortal, en Carabanchel
Terraza de la vivienda donde se desató la bronca mortal, en Carabanchel - MAYA BALANYÀ

El fortín de Luis: la trampa mortal de los Dominican Don't Play en Carabanchel

La Policía Nacional encuentra una escopeta de cañones recortada cerca de la vivienda que podría ser el arma homicida. Un hermano de la víctima es uno de los cuatro detenidos

MADRIDActualizado:

El trapicheo de drogas o un ajuste de cuentas son las principales hipótesis que manejan los investigadores para esclarecer los motivos de la reyerta que el domingo truncó la vida de un joven, de 19 años y origen dominicano, en Carabanchel. La víctima murió por un disparo en el hemitórax derecho, en el tercero izquierda de la avenida de Abrantes, 22. Ayer, los agentes de la Policía Nacional encontraron una escopeta de cañones recortada cerca de la vivienda que podría ser el arma homicida.

Según confirmaron fuentes policiales a este periódico, tanto los cuatro detenidos como el finado pertenecían a los Dominican Don´t Play (DDP), por lo que queda descartado que el suceso esté relacionado con un enfrentamiento entre bandas latinas rivales. Los apresados, tres dominicanos de 23, 22 y 21 años y un español de 19, declararon en las dependencias de la Brigada de Información y se encuentran a la espera de pasar en los próximos días a disposición judicial. Entre ellos está un hermano del fallecido.

Como adelantó ayer ABC, el apresado de nacionalidad española responde al nombre de Luis y es el principal responsable de la vivienda. Desde que su madre se marchó tras «ser víctima por parte de su hijo de una brutal paliza» -así lo aseguraron algunos de sus vecinos-, el joven, de ascendencia gitana por parte de padre, había convertido la casa en un hospedaje improvisado para los DDPs, banda a la que también pertenece.

Los agentes tratan ahora de esclarecer el grado de participación de los arrestados y si intentaron deshacerse del cuerpo antes de ser descubiertos por los vecinos. En ese sentido, fueron algunos de los residentes los que sorprendieron a los implicados en el descansillo de la segunda planta cuando trataban de sacar a la víctima, aún con un hilo de vida, a la calle. Pese a que huyeron a toda celeridad, la intervención policial provocó las rápidas detenciones.