Numerosos alcaldes de la región asistieron ayer al Pleno de la Asamblea
Numerosos alcaldes de la región asistieron ayer al Pleno de la Asamblea - JOSÉ RAMÓN LADRA
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El SOS financiero de cuatro municipios de Madrid

La Comunidad de Madrid «intentará hacer un esfuerzo presupuestario mayor» con Navalcarnero, Cenicientos, Moraleja de Enmedio y Parla

MADRIDActualizado:

Los alcaldes de los ayuntamientos con más penuria económica de la región lanzaron ayer un SOS a la Comunidad de Madrid, a la que piden que establezca herramientas extraordinarias para aliviar su situación financiera, que en algunos casos les impide hacer frente al pago de las nóminas o de servicios corrientes como los suministros de agua o luz. El presidente de la Federación de Municipios de Madrid (FMM), el socialista Guillermo Hita, habló en su nombre al reclamar al Gobierno de Cristina Cifuentes «medidas urgentes», llegando incluso a pedir «un plan completo de rescate financiero» o la «condonación» de la deuda. Los ayuntamientos en situación más crítica son Navalcarnero, Cenicientos y Moraleja de Enmedio, con alcaldes socialistas desde junio, así como Parla, gobernado por el PP desde la misma fecha.

La llamada de socorro se dio en la Asamblea, donde el consejero de Administración Local, Jaime González Taboada, presentó el nuevo plan Prisma, rebautizado como Plan de Inversión Regional 2016-2019. Este programa, dotado con 700 millones, permite como novedad a estos ayuntamientos en quiebra destinar hasta el 90% de su asignación al pago de nóminas, suministros y servicios básicos. Hasta ahora se les permitía desviar a estos capítulos el 25%; el objeto real del programa es para invertir en infraestructuras, equipamientos o zonas verdes.

Un «parche» insuficiente

Pero los alcaldes socialistas lo ven como un «parche» insuficiente, que no «cubre ni de lejos» el agujero en sus cuentas públicas «heredadas» –en su caso– de la anterior gestión de munícipes del PP. Y exigen mecanismos extraordinarios de rescate al Gobierno regional ante una situación «inviable». «Estamos en ruinas. No teníamos ni calefacción y los trabajadores municipales llevaban dos años sin cobrar. Nos hemos puesto al día con los pagos a la Seguridad Social, pero dos décadas de despilfarro y saqueo nos han dejado 11 millones de deudas», relata la alcaldesa de Cenicientos, Natalia Núñez, cuyo patrimonio personal se ve amenazado.

Una reciente sentencia judicial le obliga a ejecutar el pago de 500.000 euros que se les debe a los trabajadores públicos de la anterior etapa. Y se expone a un embargo de sus cuentas al convertirse en responsable patrimonial subsidiaria como primera edil del Ayuntamiento. El consejero le emplazó ayer en los pasillos de la Cámara a una próxima reunión para buscar «soluciones».

También Mejorada de Enmedio está en estado crítico, con una deuda descubierta de 30 millones, problemas para pagar a sus empleados, una planta del Consistorio cerrada, «para ahorrar», y lo que es más grave:impagos a la Seguridad Social que le impiden, por ley, acceder a las subvenciones públicas. «Un bloqueo total», se queja la alcaldesa socialista, Valle Luna. Taboada le ha prometido «encauzar» su problema por «excepcional» y le ofrece 1 millón extra para aliviar su cuenta.

Desde la Consejería confirman que, dada la «extrema situación» de estos ayuntamientos, «se intentará un esfuerzo presupuestario mayor», aunque no habrá milagros de rescate.

El nuevo alcalde socialista de Navalcarnero, José Luis Adell, soporta una deuda «inasumible» de 214 millones y hasta tuvo que cortar la luz de los edificios públicos, «enganchados ilegalmente». El PP entró en junio a gobernar Parla, donde Tomás Gómez dejó un agujero de 650 millones, que costó 300 millones, 93 más de lo previsto. El esfuerzo del regidor, Luis Martínez Hervás, que trabaja con los presupuestos prorrogados desde 2010, ha sido «ponerse al día con la Seguridad Social» para cancelar la deuda, que le impedía optar a subvenciones públicas.