La directora de la Feria, Rosa María Fernández, con el astrólo hindú Vishal Sharma, en Atocha - abc
Esoterismo

Esoterismo en tiempos de crisis

Las propiedades del regaliz, el tarot y el arte reconfortante en la décima edición de la Feria Esotérica

madrid Actualizado:

Arte vibracional, pensamientos optimistas, «llamadas» al bienestar, tarot, amuletos, nuestro aura, o lociones curativas y regeneradoras de le energía positiva, son solo algunas de las muchas ofertas para disfrutar en la X Fería Esotérica que hasta el próximo domingo estará abierta en el Invernadero de la Estación del AVE de Atocha. Otro año más, la crisis vuelve a pasar factura. Hay curiosidad por saber lo que el futuro nos depara. Los videntes están de moda. Sus consultas han aumentado un 50% desde el año pasado.

¿Sabía usted que el regaliz tiene propiedades muy beneficiosas? Por si quiere saciar su curiosidad, aquí, en la Feria Esotérica, hay un puesto regentado por Miriam de la Torre que nos pone al día. «El regaliz es resina de arbusto y es buenísimo para muchas cosas», nos dice.

Entre las variedades de este productio vemos el antaño famoso «paloduz» dulzoncete que chupaban los niños sin rechistar por lo bueno que estaba. De ahí arranca el regaliz. Lo hay natural, de anís, de violeta, balsámico, de menta y sin azulcar para los diabéticos. Es antitusivo y mucolítico pero también viene muy bien, por lo visto, para el estreñimiento, la menopausia y la acidez estomacal.

En esta edición, la Feria Esotérica cuenta con 57 puestos, 15 más que en la edición de 2011. La frondosa vegetación de la estación ferroviaria de Atocha ayuda a conformar un ambiente de paz, tranquilidad, interiorismo y buen rollo. Además, huele de maravilla a esencias, a jabones y a incienso. Las cartas te las pueden echar por 36 euros. Y, también, puedes salir con cremas hidratantes naturales cien por cien a 15 euros cada caja con pinta de cundir mucho.

Cerca de los amuletos de Nepal y las tejas con dibujos egipcios, está Pedro Hernández. Se dice artista y nos muestra pinturas realizadas con materiales que vibran. Con buenas vibraciones. «Trasmiten pensamientos para abrazar el bienestar», asegura. A pocos metros, Generosa Rey, la «fotógrafa» del aura y de las alegrías que transmite con su lectura.

De repente, unos cuadros muy originales detienen nuestro paseo por la feria. El cartel dice: «arte reconfortante». Son pinturas, alegres y vitalistas, casi siempre en tonos pasteles mezclados con los más fuertes, que representan el árbol de la vida, el árbol de los deseos, las emociones y la libertad. Hay para todos los gustos. Los precios arrancan de los 10 euros. Son pinturas sobre lienzo o papel a base de técnica mixta.

Rosa María Fernández, la directora de esta Feria Esotérica, confiesa que «estamos desordados». Por lo que cuenta, la crisis sigue atrayendo a muchas personas en busca de una respuesta a sus problemas. «Por lo menos, algo que les traquilice. Aquí no hacemos milagros. No hay engaño. Nada más lejos de nuestra intención pero sí procuramos crear un clima positivo. Que los visitates salgan de aquí al menos con una sonrisa».

Asegura Fernández que se sigue preguntando más por el amor que por el trabajo. «Normal. La gente quiere saber si seguirá con su pareja o si habrá cambios en su familia. Es mejor que sigan unidos y con empleo porque una separación supone dividir y contar con menos dinero cada una de las partes», comenta.

Una Feria para disfrutar. Aquí no caben supersticiosos porque nada se disparata. A los incrédulos no se les obliga a creer si no quieren. El recorrido, eso sí, siempre resulta entretenido y curioso. Pasen. La entrada es gratuita.