El falso diplomático ladrón de coches que vivía en un piso «patera»

Utilizaba la identidad real de un amigo búlgaro. En dos meses sustrajo seis vehículos usando matrículas de embajadas

MadridActualizado:

La Guardia Civil, en el marco de la operación Diplo, detuvo en Madrid a un ciudadano de nacionalidad búlgara por el robo de vehículos a la carta, para lo que utilizaba un coche sustraído que portaba placas de matrículas falsificadas del Cuerpo Diplomático de la Embajada de Polonia.

El falso diplomático detenido, sin arraigo en España y sin conocimiento de la lengua, vivía en un piso «patera» ya que venía única y exclusivamente para delinquir. En el registro se encontraron matrículas de las embajadas de Rumanía y Jordania, más de veinte llaves «vírgenes» de vehículos, una quincena de placas españolas y europeas, todas ellas falsificadas, dispositivos electrónicos para arrancar vehículos y múltiples útiles para manipular números de bastidor.

Los agentes de la Guardia Civil destacaron que gran parte de este material es tecnología de última generación de gran valor económico, sólo disponible para profesionales del sector. Este experimentado delincuente robaba el automóvil de alta gama en apenas veinte segundos.

La investigación se inició al detectarse un coche que portaba placas de la Embajada de Polonia con indicios de ser falsas. Tras las correspondientes gestiones se averiguó que el vehículo original se encontraba en Polonia y el investigado podría estar sustraído y ser utilizado con fines delictivos, con el consiguiente daño que se pudiera causar a la imagen de la representación diplomática afectada.

Pasaporte de un amigo

Al final se confirmó que estaba sustraído y que era utilizado por un ciudadano oriundo de Europa del este que lo utilizaba para desplazarse y cometer el resto de robos. Además, empleaba la identidad de un amigo de su misma nacionalidad, al que suplantaba y que nada sabía del asunto.

El trabajo del búlgaro consistía localizar los modelos de vehículos que le demandaban otras organizaciones criminales a las que él ofrecía sus servicios.

Para ello, en el falso vehículo diplomático portaba todo el material necesario para llevar a cabo sus robos, tales como un extractor de cerraduras y otras herramientas para acceder a los mismos mediante el uso de la fuerza, que también le permitían acceder al puerto OBD del vehículo que, junto con un dispositivo que anula el inmovilizador electrónico de la centralita, lograba arrancar el mismo en apenas 20 segundos. Una vez sustraído el vehículo, cambiaba las matrículas.

Algunas organizaciones le solicitaban los vehículos sin falsificar, es decir «en crudo», sólo con la placa de matrícula de otro modelo similar, ya que serían estos grupos los encargados de falsificar el número de bastidor y documentación.

Por el contrario, otras los encargaban completos; con documentación extranjera, bastidor modificado y la electrónica del vehículo cambiada. Otras organizaciones los preferían despiezados para montarlos en el lugar de destino.

Tras su detención, al verificar su verdadera identidad se comprobó que en Bulgaria se encontraba en búsqueda y captura por hechos similares a los aquí perpetrados. En seis meses sustrajo seis vehículos uno de los cuales acabó en Suiza. Está en prisión. La operación sigue abierta.