Trinitario Casanova (con gafas) conversa con el edil de Urbanismo, José Manuel Calvo
Trinitario Casanova (con gafas) conversa con el edil de Urbanismo, José Manuel Calvo - BELÉN DÍAZ

La estrategia especuladora de Trinitario Casanova salpica al Edificio España

La táctica de Baraka es comprar y vender activos con cierta rapidez, lo que siembra de dudas el futuro del rascacielos

MadridActualizado:

El presidente del grupo Baraka, Trinitario Casanova, es conocido en el sector inmobiliario por sus fugaces operaciones de compraventa. Una estrategia especulativa que ahora, tras las nuevas dudas sobre el Edificio España, puede jugar en su contra. El plan para reformar el rascacielos ha sufrido un revés inesperado en apenas cinco días, con las relaciones con Wanda algo tocadas y la renuncia de la hotelera Riu, que seguirá en el proyecto pero solo como inquilino y no como propietario. Solo un mes después de cerrar su última maniobra en la capital, el objetivo estrella del grupo se tambalea.

La reforma del Edificio España es solo la punta del iceberg de los movimientos de Casanova en la capital. A principios del mes de marzo consumó la venta a Hines de un local de 1.700 metros cuadrados en la calle de Preciados, 13. Pese a que la operación iba a cerrarse en diciembre, tras pactarlo en verano, se demoró tres meses; un guión muy parecido al que ahora atañe al emblemático edificio. Este traspaso a la inmobiliaria estadounidense también incluyó el Hotel Carlos V, en la calle del Maestro Victoria, 5, con un valor –entre ambos– de 150 millones de euros, según fuentes del sector. La maniobra se ajustó fielmente a la estrategia de Baraka: compraventa y beneficios en solo unos meses.

Casanova sacó beneficio de la compraventa de locales en la Gran Vía y Preciados y el hotel Carlos V

El grupo murciano y Hines ya protagonizaron otra operación «relámpago» con un procedimiento idéntico. Casanova compró uno de los locales más cotizados de la Gran Vía, en el número 44, y lo revendió para ganar en apenas unas semanas más de 2,5 millones de euros. El inmueble, que acogió una sucursal de Bankia, alberga ahora un restaurante de la hamburguesería Five Guys. Pero estos no son los únicos movimientos relevantes: antes se aprovechó de la quiebra de la sociedad Parque Empresarial El Olivar para convertirse en uno de los grandes terratenientes de Valdebebas, con nueve parcelas de su propiedad.

La táctica habitual de Trinitario Casanova, junto a la incertidumbre actual, alimenta varias hipótesis respecto al futuro del Edificio España, cuya rehabilitación está ahora en el aire. Más allá de las intenciones de Baraka, lo cierto es que sus relaciones con Wanda se han enquistado los últimos días, tras el cruce de acusaciones entre ambos. Primero fue Casanova quien dijo que no pudo formalizar la compra del rascacielos porque el grupo de Wang Jianlin no presentó la documentación. Dos días después, sin embargo, fue el «holding» empresarial chino quien negó este extremo y aseguró estar al corriente de todas sus obligaciones.

La compañía asiática advirtió, además, de que si no se formaliza la venta el próximo 1 de junio tiene la capacidad de rescindir el contrato y quedarse con los 20 millones de euros que Casanova ya ha desembolsado. Para desbloquear la operación, paralizada el pasado viernes, es necesario que Baraka cumpla con su parte: pagar los más de 200 millones de euros que aún debe.

Sin socio inversor

Que el grupo Baraka asumiera el total de la operación, que asciende a 272 millones de euros, estaba supeditado en origen a la presencia de un socio inversor. Fue la hotelera Riu quien se comprometió a abonar el 25% del total y compartir la propiedad, pero finalmente no lo hará. Como adelantó ABC, no aportará los 68 millones de euros pactados con Casanova y quedará únicamente como alquilado.

Fuentes de la compañía mallorquina confirmaron a este periódico su «interés y decidida voluntad en operar el hotel en arrendamiento y participar y cooperar con la propiedad en todo su desarrollo». Baraka, por su parte, indicó que tendrán el control total del proyecto, una opción que, al contrario que meses atrás, ahora ven bien: «Es la mejor opción para nosotros»,