Un grupo oye a un guía junto la Palacio de los Duques de Uceda
Un grupo oye a un guía junto la Palacio de los Duques de Uceda - GUILLERMO NAVARRO

«Free tours: «Este sistema nos gusta porque vamos a nuestro aire y es más barato»

Los clientes de estas rutas son jóvenes y parejas de edad media que huyen de las masas

MADRIDActualizado:

Es un público heterogéneo. No son solo mochileros o jóvenes sin un euro en el bolsillo. Hay gente de clase media de países nórdicos, alemanes, franceses, anglosajones; además de latinoamericanos. «Huimos de lo masificado, de lo estandarizado, de los ‘touroperadores’. Nos gusta este sistema, nos da libertad, nos permite ir a nuestro aire y es más barato», explica una pareja en la Plaza Mayor, a las puertas de la Oficina de Turismo. Han elegido ya su color del paraguas y se hacen una foto del grupo antes de comenzar a caminar. Es una manera de justificar el número de clientes. Son de Brasil.

Octavio y Fátima son un matrimonio de mediana edad de México. Él es médico y profesor en la Universidad Autónoma de México y ella maestra en comunicación. Son asiduos de los «free tours». Tokio, Lima, Budapest, Amsterdam, Varsovia, Praga y Berlín han sido sus experiencias anteriores a la madrileña. «Son chicos jóvenes y estudiosos que aportan frescura, además de buenas explicaciones para conocer la historia del lugar», indice Octavio. «Al ser grupos pequeños, la comunicación es más fácil y te aportan información útil sobre visitas gratuitas o lugares alejados de los circuitos habituales . Es otro modo de viajar».

Estas personas buscan otra cosa. «No nos gusta ir detrás de una persona que lleva micrófono, tipo rebaño, o que tiene que gritar para ser oído y estar pendiente de los que se pierden», indica Catherine, francesa, en la Puerta del Sol.

Martina viene de Londres: «Ahora la gente tiene más oportunidades de salir, el modelo ha cambiado con numerosas plataformas de internet. Incluso las agencias de viajes están perdiendo clientela. El abanico de posibilidades en enorme. A mí, según el lugar al que vaya, prefiero una cosa u otra. Los viajes organizados me gustan mucho también».

Los japoneses son unas de las nacionalidades que no suelen recurrir a esta modelo alza. Suelen viajar con «touroperadores» y su propio guía. Tanto los guías oficiales como los no acreditados coinciden en un aspecto: «A veces, oímos burradas de personas que no tiene formación. Todo eso va en detrimento de la imagen de la ciudad. Somos sus embajadores y hay que apostar por la calidad y cuidar nuestro trabajo, uno de los motores económicos de nuestro país».