Enrique López posa para ABC tras la entrevista
Enrique López posa para ABC tras la entrevista - MAYA BALANYÁ

Enrique López: «Que ejerza de político debe ser valorado igual que con Marlaska, Robles o Carmena»

El nuevo consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid llega desde la Judicatura a dirigir una macroárea: «Que me juzguen por lo que voy a ser y no por lo que he hecho»

MadridActualizado:

Además de la Justicia, el magistrado Enrique López (Cacabelos, León, 1963) es ahora el consejero de Interior, Emergencias y Víctimas. Todo un reto que afronta con muchas ganas y con el objetivo de poner el foco «no en los políticos, sino en el ciudadano».

Su consejería se llama de Justicia, Interior y Víctimas ¿No iba a ser «víctimas del terrorismo»?

La atención especial se la vamos a seguir prestando a través del Comisionado para las Víctimas del Terrorismo. Hemos querido tener una política global de atención a la víctima, que es coherente además con otras medidas que vamos a potenciar, como la creación en todos los edificios judiciales de una oficina de atención a la víctima. Esta requiere atención desde el momento en que presenta una denuncia.

El presidente del TSJM se quejaba en ABC de la falta de jueces y la desproporción entre su número y el de asuntos a tratar. ¿Este es uno de los problemas de la Justicia en Madrid?

En Madrid se produce una concentración urbana que genera por sí misma más conflictos que en otras zonas de España. Y por eso la ratio de juez por habitante no es válida en Madrid: debe verse el dato del juez por número de conflictos. Pero junto al problema de cantidad, lo que tenemos es un gran problema de organización, y esto le corresponde al Gobierno de la nación. Hay que apostar por una nueva forma de gestión, crear tribunales concentrados, que harán que se produzca un mejor uso y eficiencia de los recursos.

Y luego está el problema de las infraestructuras. ¿Cuándo vamos a tener juzgados dignos?

Precisamente ese es uno de los objetivos de esta legislatura. Vamos a seguir con el plan iniciado en la anterior legislatura, que trata de actualizar las 21 sedes judiciales de la Comunidad y ajustarlas a las necesidades del siglo XXI. Que los ciudadanos perciban a través de los edificios y del servicio una justicia de mayor calidad, pero también de mayor calidez. Para lo cual son también fundamentales el tratamiento especial y especializado de los funcionarios.

¿Sigue siendo partidario de la concentración de sedes? ¿De una Ciudad de la Justicia?

Eso tenemos que estudiarlo. Es otro de mis objetivos, sentarme con todos los sectores implicados y alcanzar un consenso político con la oposición en la Asamblea legislativa. En mi opinión, la concentración, ya veremos de qué tipo y en qué cuantía, es muy beneficiosa para el ciudadano.

«A mí me produce tranquilidad caminar por cualquier zona de Madrid a cualquier hora»

La pena es que en aquel proyecto se gastó mucho dinero y ha quedado sin ningún uso.

Tenemos que estudiar la reutilización de los recursos, no podemos permitirnos el lujo de malgastarlos. No cabe duda de que lo que se ha invertido hasta ahora hay que utilizarlo.

Está al frente de una macroconsejería, Justicia, Interior, Seguridad y Emergencias, Víctimas, e incluso ahora el control sobre el juego. ¿Qué tiene pensado hacer sobre el juego?

Hay una ley muy antigua, debemos actualizarla para acomodar los tiempos a la nueva dimensión de esta actividad. Adelanto que la regularemos siempre teniendo en cuenta la protección de la infancia y la juventud.

Entiendo por lo que dice que no le gustan mucho las casas de apuestas.

Ni me gustan ni me disgustan; tenemos que hacer compatible la actividad económica con un respeto y defensa de la juventud y de la infancia.

¿Madrid es segura?

Creo que Madrid, tanto la región como la ciudad, son muy seguras. Muy segura en términos mundiales. La tasa de criminalidad en Madrid es una de las más bajas de las capitales europeas; tenemos que seguir apostando por mantener ese grado de seguridad. En Madrid contamos con la mejor de las «polícías autonómicas» de España: laPolicía Nacional y la Guardia Civil.

¿Cómo se siente cuando escucha al ministro Grande-Marlaska decir que se cambia la cartera de bolsillo cuando pasea por la Gran Vía?¿Usted también lo hace?

A mí me produce mucha tranquilidad caminar por cualquier zona de Madrid a cualquier hora. Tengo una gran sensación de seguridad en Madrid y muchos amigos extranjeros que viven en Madrid me dicen exactamente lo mismo. Los responsables políticos, y más los que tenemos una competencia en materia de Interior, tenemos que contribuir a que esa sensación de seguridad se traslade a la sociedad. Y, desde luego, no es bueno establecer comparaciones entre Madrid y Barcelona; en Barcelona se están produciendo determinadas situaciones criminales que estan generando una gran sensación de inseguridad. Por otra parte, las autoridades madrileñas cumplimos y respetamos la ley y transmitimos ese mensaje a la sociedad. A veces, es difícil en una sociedad explicar que hay que cumplir la ley cuando los propios responsables políticos son los que no la cumplen y cuestionan la actuación de los agentes de la autoridad.

«Tenemos que tener claro que, en la inmensa mayoría de los casos, la violencia en la pareja se ejerce sobre mujeres»

Tras su entrada en política le han llovido las críticas por su positivo en un control de alcoholemia y su revocación en el caso Gürtel por cercanía al PP. ¿El escrutinio a los políticos es excesivo?

Me gustaría que me juzgaran por lo que voy a ser, y no tanto por lo que he hecho. Pero no cabe duda que todos somos rehenes de nuestra historia y nuestro pasado. Cometí un grave error y pagué muy caro por él. Y mi afinidad al PP hasta ahora se pone de manifiesto porque fui propuesto y nombrado para órganos constitucionales, junto a otros compañeros propuestos por el PSOE o por otros partidos. En el caso Gürtel se me recusó no por mi afinidad al PP, sino por lo que se denomina «falta de apariencia de imparcialidad». Yo no era parcial, no lo puedo ser, hubiera juzgado el caso con absoluta imparcialidad. Sí pediría una igualdad de trato: que yo ejerza labores políticas ha de ser valorado igual que lo que están haciendo mis compañeros Grande-Marlaska y Margarita Robles o Manuela Carmena. No entiendo porqué un juez que engrosa las filas progresistas es una persona loable y dedicada al servicio público y un juez que engrosa una fuerza liberal-conservadora se considera negativo. Es una doble vara de medir que debemos superar.

¿Es partidario del término «violencia de género» o le parece más adecuado el de «violencia intrafamiliar»?

Nunca he entrado en debates léxicos. Todos tenemos que luchar contra esta lacra, se denomine como se denomine. Cuando creé en el CGPJ el Observatorio de Violencia de Género, primero se llamó de Violencia Doméstica, luego lo cambiamos a de Género y Doméstica. Tenemos que tener claro que en la inmensa mayoría de los casos, la violencia en el seno de la pareja o la familia se ejerce sobre mujeres.

¿Qué le parece que el Estado español le deba a Madrid 1.200 millones de euros y no tenga intención de ingresárselos?

El Gobierno en funciones se está parapetando detrás de un burladero que es una interpretación restrictiva de la ley y un presunto informe oral o escrito, no sabemos muy bien, de la Abogacía del Estado. Pero los servicios públicos no están en funciones, ni la educación, ni la sanidad ni la justicia, y tienen que ser prestados en beneficio de los ciudadanos.

¿Cree que va a haber nuevas elecciones o tendremos Gobierno?

Eso depende del líder socialista y del propio PSOE. Lo que sí creo es que en este momento en España gobierna el que suma, más que el que gana, y hay que sumar, como ha hecho el PP no sólo en Madrid, sino también en otras comunidades autónomas. Cuando el PP suma con sus socios, España gana, y cuando el PSOE suma con sus socios, como en Navarra, España pierde.