De izquierda a derecha, el Troll, Alberto Garvi Pinilla y el Niño Sáez
De izquierda a derecha, el Troll, Alberto Garvi Pinilla y el Niño Sáez - ABC

El enorme patrimonio del butronero más tacaño

La Policía detiene al Taca y sus secuaces, con 146 antecedentes, pero el juez los deja en libertad

MADRIDActualizado:

La Policía Nacional, en colaboración con los Mossos d’Esquadra, ha detenido a una de las banda de ladrones más peligrosas del país. Se trata del grupo criminal organizado liderado por Raúl Gil Castañares, alias «El Taca», por su tacañería, de 41 años. Se le conoce como el rey Midas de la lanza térmica, por su extraordinaria habilidad para reventar cajas fuertes. Reside en un casoplón de 300 metros (dentro de una finca de 700 metros), con su mujer e hijos, en la urbanización Parque Coímbra de Móstoles. Aunque atesora más de un millón de euros en patrimonio inmobiliario, según las investigaciones de la Policía, cuenta con otros tres inmuebles: un piso en el barrio madrileño de Latina, otro chalé en Marugán (Segovia) y una casa de campo en Sevilla la Nueva (Madrid).

El clan lo completan Alberto Garvi Pinilla, de Casarrubios del Monte (Toledo), miembro de la banda del fallecido Niño Sáez y del no menos peligroso Ismael Arriero Valcárcel, «El Troll». Tiene 33 años.

Los otros encartados en la operación Energy Legends son Óscar Gómez de Dios, de 37 años y vecino de Moratalaz, y el marroquí Abdel Samadi Chentouf, residente en Valdemoro y de 42 años. Entre todos suman lal friolera de 146 antedentes policiales.

Pese a ello, tras pasar a disposición judicial, han sido puestos en libertad con cargos. Este tipo de delitos patrimoniales, a pesar del quebranto económico que suponen y al grado de multirreincidencia de sus presuntos autores, no suele tener acarreada la prisión provisional. De ahí que sigan y sigan delinquiendo con casi total impunidad.

Estos sujetos han sido detenidos en la primera semana de mayo, por varios robos en naves industriales de Cataluña (Sant Cugat del Vallés, Blanes, Montcada i Reixac, Fornés de la Selva y Barberá del Vallés). Asaltaban los negocios rompiendo las puertas principales, inhabilitando los sistemas de alarmas (suelen utilizar inhibidores de frecuencia y demás artilugios) y reventaban sus cajas fuertes con sopletes u oxicortes, precisaron fuentes del caso a este periódico. Los golpes ahora esclarecidos se cometieron entre abril y noviembre de 2018.

La del Taca se trata de una banda madrileña pero de las conocidas policialmente como de delincuencia itinerante: se mueven por otros puntos de la geografía nacional, menos vigiladas, para cometer sus delitos. «Madrid lo tienen muy quemado», añaden en la Policía Nacional.

Además, los agentes de la Delitos contra el Patrimonio de la UDEV Central, de Crimen Organizado de la Jefatura Superior de Cataluña y de los Mossos d’Esquadra se han incautado de un BMW 320 y un BMW 520 GP, robados, valorados en alrededor de 100.000 euros. Fuentes policiales destacan la enorme especialización y gran profesionalidad en su manejo de lanzas térmicas, oxicortes y demás herramientas.

Hace mes y medio, la Guardia Civil detuvo a Jonathan Moñiz Alcaide, «el Piojo», un butronero de similar pelaje que el Taca y experto en la conducción evasiva desde hace años. Aunque es originario del Ventorro de la Puñalá, residía ahora en Seseña. Ya está en prisión.

Investigación patrimonial

Raúl Gil Castañares, «El Taca», es una especie de mercenario que trabaja «contratado» incluso por otros grupos delictivos. De cara a la galería es administrador único de una empresa de construcción: Concesiones Mida MC S. L., con sede social en su chalé de Parque Coímbra.

En 2009, compró la empresa por el mínimo capital social, 3.000 euros. El único activo de Concesiones Mida MC era el chalé, con una carga hipotecaria de 370.000 euros. En la práctica, le salió por medio millón de pesetas.

Posee un piso en la calle de Égica, en Latina, otro chalé en una urbanización de Marugán (Segovia) y una cuarta vivienda, una casa de campo, en Sevilla la Nueva. El total de estas posesiones ronda el millón de euros.

En el análisis patrimonial que le hizo la Policía de 2009 a 2011, se encontró un desfase de 270.000 euros entre el debe y el haber, sin tener en cuenta el cálculo de sus gastos ordinarios. En ese trienio adquirió 9 coches y una moto, según la los datos que manejaron los investigadores en las pesquisas.