Encierro de trabajadores por los cierres en la red regional de drogodependientes
La sala de venopunción, arriba, el primer recurso que cerró a finales de 2011 - jOSÉ ALFONSO

Encierro de trabajadores por los cierres en la red regional de drogodependientes

Permanecerán hasta el sábado en la comunidad de El Batán, clausurada el miércoles

M. J. Álvarez
madrid Actualizado:

Una veintena de trabajadores del «Colectivo de afectados por el desmantelamiento de la red de drogodependencias» del Gobierno regional comenzó ayer un encierro en la comunidad terapeútica de El Batán, coincidiendo con el cierre del recurso que atendía a unos 130 usuarios al año.

Invitan a debatir el modelo de tratamiento

Durante la protesta, que mantendrán hasta el próximo día 3 de marzo, invitan al Gobierno regional, usuarios, familiares y profesionales a realizar un debate sobre el cambio de modelo en el tratamiento que, a su juicio, «deja a esta población desatendida».

«La narcosala, pisos de reinserción, centros ambulatorios o comunidades terapeúticas como las de El Batán, que se han ido clausurando de forma gradual, son esenciales para la reinserción de los toxicómanos», explicaron a ABC varios trabajadores. «Esto no ha hecho más que empezar, de los 18 pisos de reinserción existentes se van a cerrar 11», recalcaron.

Con el encierro «queremos visibilizar la necesidad de éste y todos los recursos que han sido clausurados -desde el primer paso en la atención, la reducción del daño, hasta los centros ambulatorios, masificados como consecuencia del cierre de otros- para personas que «tras meses de esfuerzos, son situadas por la administración de nuevo, en el punto de partida: la calle».

Polémica con el Gobierno regional

El Batán era el penúltimo escalón hacia la normalización; un recurso residencial al que acudían los toxicómanos una vez desintoxicados. Ahí, con ayuda de todo tipo de profesionales -trabajadores sociales, educadores, psicólogos y médicos- realizaban todo tipo de actividades, supervisadas por ellos, con el fin rehacer su vida como paso previo a su vuelta a la sociedad. «Los pacientes experimentaban un cambio radical y en lugar de preocuparse por su dosis diaria, volvían a renacer y a adquirir hábitos saludables».

El Gobierno regional aprobó el pasado día 23 un contrato programa de seis millones de euros para un centro de atención a drogodependientes que sustituirá al de El Batán y proporcionará tratamientos de desintoxicación y deshabituación. Para este colectivo, «se trata de un recurso engañoso, que no tiene nada ver con la labor que se hacía en este centro. Básicamente, se les prestará una atención exclusivamente medicalizada». Por su parte, el Gobierno regional niega este extremo.