Un encierro de infarto

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IGNACIO SERRANO

MADRID. El encierro prometía ser duro desde el principio, cuando una de las reses de la ganadería Saboya reventó a golpes una de las puertas de salida. Sin embargo, no fue hasta el final del recorrido cuando se produjo la feroz embestida del morlaco. En la misma puerta de entrada a la Plaza de Toros de la Cubierta, uno de los animales quedó rezagado y corneó brutalmente a Ramón D. J., de 34 años y vecino de Leganés, que fue inmediatamente trasladado a a la enfermería del coso, donde fue intervenido de urgencia. Posteriormente, fue ingresado en el hospital 12 de Octubre con pronóstico muy grave.

El herido, que ya se encuentra fuera de peligro, es sólo uno de los ocho corredores que ayer sufrieron algún percance durante el encierro -los demás, con contusiones de carácter leve y fracturas-, que el mismo alcalde de la localidad, Rafael Gómez Montoya, calificó de «muy duro y rápido». El circuito de 600 metros fue recorrido en tan sólo un minuto por más de 7.000 personas.

Montoya aseguró que estará «muy pendiente» de la evolución clínica del herido, y anunció que las medidas de seguridad se extremarán en los dos encierros que quedan en estas Fiestas de la Virgen de Butarque. El dispositivo de seguridad desplegado está compuesto por 30 policías locales, 30 efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, 36 voluntarios y 8 ambulancias.

No corra en cualquier sitio

Los encierros de Leganés cumplen estrictamente las normas de seguridad, pero en estos días en los que las fiestas patronales se extienden por todo el país, conviene saber cuáles son los reglamentos dispuestos para este tipo de espectáculos. La normativa establece que, como mínimo, deberán estar disponibles una ambulancia cada 500 metros y, adicionalmente, otra por cada 5. 000 intervinientes y

espectadores. Todas ellas serán de asistencia urgente, siendo al menos una de ellas de asistencia intensiva.

Todo el recorrido -con un máximo de mil metros- deberá estar vallado vertical u horizontalmente, y tendrán que habilitarse salidas para garantizar la evacuación de posibles heridos y puertas que permitan sacar a las reses en el caso de que resultasen heridas por accidente. En los tramos curvos donde exista excesiva luz o grave peligro de choque de las reses, el vallado deberá cegarse por su parte exterior.

Además, la anchura de paso debe estar entre 10 y 6 metros, aunque podrá autorizarse el tránsito por zonas de menor amplitud siempre que sea tradición local o se realice por el casco viejo del municipio en cuestión.

En los tramos de pronunciada curvatura y en las curvas a las que se acceda con una velocidad de carrera elevada deben aplicarse productos antideslizantes, salvo en caso de que la seguridad de las reses y los corredores quede garantizada.

Los mejores consejos

Es de sentido común que los menores no deben participar en la carrera, y que hay que asistir a la misma sin haber consumido alcohol ni otras sustancias depresoras o estimulantes. Pero hay otros consejos que los corredores deberían tener en cuenta.

Es muy recomendable utilizar tanto la ropa como el calzado más adecuado posible, y seguir las advertencias de los más expertos. No se debe quebrar ni recortar a las reses -ni en la plaza ni en la calle-, y en caso de una caída delante de la manada, lo mejor para protegerse es taparse la cabeza con las manos y no levantarse. Asimismo, al entrar en la plaza hay que desplazarse en abanico y abandonar el ruedo lo antes posible.

Por último, hay que recordar que nunca se debe agredir a los animales, pues son parte fundamental de la fiesta.