Cuando el Ejército echó a volar
AUTOGIROC-19 DEJUANDELACIERVA (1932) El teniente Ángel Vegas explica el mecanismo de los autogiros, que tienen un hangar dedicado en el Museo del Ejército del Aire. - isabel permuy
madrid

Cuando el Ejército echó a volar

La Historia española del siglo XX descansa en estos hangares del barrio de Cuatro Vientos

esteban villarejo
madrid Actualizado:

Amantes de las gestas de la aviación militar y de la Historia de España tienen en el Museo del Ejército del Aire una mañana repleta de disfrute.

Sus dependencias no estarán en el «triángulo de oro» museístico de Madrid (allí por el Prado, Thyssen y Reina Sofía), sin embargo en sus hangares del barrio de Cuatro Vientos hay obras de arte de la ingeniería aeronáutica como el «Vilanova-Acedo» (1911) —el aeroplano más antiguo que se conserva en España—, el autogiro C-19 (1932) de Juan de la Cierva, el bimotor bombardero alemán Heinkel (1935) —utilizado por la Legión Cóndor en la Guerra Civil—, el soviético Polikarpov I-15 —espina dorsal de la Aviación Republicana— o la «Saeta» (1955), el primer avión a reacción diseñado y fabricado en España.

En sus 67.000 m2 se respira pura Historia: Guerra de África; grandes vuelos transoceánicos como el Breguet XIX «Jesús del Gran Poder», que unió Sevilla con Naziriyah (Irak) en 1928 o con Salvador de Bahía (Brasil) en 1929; la Guerra Civil donde algunas aeronaves sirvieron en ambos bandos y la aviación militar después de la II Guerra Mundial con aparatos alemanes, italianos y posteriormente estadounidenses como el cazabombardero «Phantom» o el francés «Mirage F-1».

El primer avión militar

Apúntense entre esas aeronaves que escribieron la Historia de España el «Dragon Rapide», el histórico bimotor británico De Havilland en el que viajó clandestinamente desde Canarias a Marruecos el general Francisco Franco: «En este avión hizo el Jefe del Estado español y Generalísimo de los Ejércitos Excmo. Sr. D. Francisco Franco Bahamonde el trascendental viaje desde Las Palmas a Tetuán el día 18 de julio de 1936 para ponerse al frente del alzamiento nacional. Su propietario Mr. Griffith lo donó a España como recuerdo de este hecho histórico», se puede leer en una placa situada en la parte inferior del morro del aparato.

¿Cuál fue el primer avión militar español en entrar en zona de guerra? «El "Nieuport IV-G", un avión pensado para enseñar a volar y que luego combatiría en África», advierte el teniente Ángel Vegas, quien nos hace de guía. Se adquirieron cinco ejemplares en 1913, formando cuatro de ellos la Escuadrilla Expedicionaria de Marruecos, junto con cinco Löhner Pleilflieger y cinco MF-7.

En una de las salas del museo se encuentran Gema Álvaro y Teresa García, restauradoras de bienes culturales. La primera mejora una maqueta del «Ciudad de Manila», mientras que la segunda es restauradora de banderas.

El Atlético Aviación

Uniformes, motores, aeromodelismo, armamento aéreo, simuladores de vuelo o recuerdos de aquel mítico equipo de fútbol que ganó dos ligasel Atlético Aviación—, son otros de los secretos reservados al visitante para completar la Historia del Arma del Aire.

Al aire libre resaltan los cazas de combate soviéticos Mig-17, Mig-21 o Mig-23. También se encuentran aeronaves de transporte como los «Caribou», el carguero con características de despegue táctico corto desde donde se lanzó toda una generación de paracaidistas.