Un grupo de jóvenes lanzando una valla contra los agentes de la Guardia Civil en las fiestas de Majadahonda - ABC
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«¡Duro con los maderos!»: así fue la batalla campal de las fiestas de Majadahonda

La Guardia Civil tuvo que cargar para disolver a 400 jóvenes que les lanzaron botellas y piedras. El incidente se saldó con 15 agentes heridos y 27 detenidos, 6 de ellos, menores

MADRIDActualizado:

Veintisiete personas, seis de ellas menores, fueron detenidas por la Guardia Civil por desórdenes públicos y atentado contra agente de la autoridad, durante la batalla campal que se desató la madrugada del domingo en el recinto ferial de Majadahonda, a raíz de una pelea durante un «macrobotellón». El Instituto Armado se vio obligado a realizar varias cargas con pelotas y botes de humo para disolver a los cerca de 400 vándalos que les convirtieron en el blanco de sus ataques. Les arrojaron botellas, vasos y adoquines, hiriendo a 15 de ellos –dos, miembros de la Policía Local– durante los disturbios. Por suerte, sus lesiones no revisten gravedad. A uno de ellos le rompieron la mandíbula y otro sufrió un traumatismo en la cabeza. En cuanto a los arrestados, de 17 y 25 años, más uno de 33, dos fueron trasladados a hospitales: uno, por otro traumatismo sin importancia y el otro, por una luxación en el codo.

La refriega comenzó sobre las 4.20 horas, cuando agentes de la Benemérita acudieron a la carpa del ferial –situada en la confluencia de la carretera de Boadilla del Monte con la calle de Velero s/n–, requeridos por una «alteración del orden público». Hasta el lugar se desplazaron miembros de la Policía Local que estaban en el recinto.

La espita saltó por los arrestos

Todo se originó por una riña generada entre un grupo de jóvenes por causas que están siendo investigadas. Uno de ellos comenzó al lanzar objetos contundentes al resto y se montó bronca. Los guardias civiles separaron a los contrincantes y fue al llevarse detenidos a varios de ellos cuando estalló la mecha. Entonces, los causantes de la trifulca, apoyados por parte del público que asistía a las sesiones musicales, caldeados por el alcohol y la multitud, se aliaron para enfrentarse contra las Fuerzas del Orden. Así lo aseguraron fuentes de la Comandancia y de la investigación.

Los incidentes, que comenzaron dentro del recinto se extendieron por las calles aledañas, duraron más de hora y media

A partir de ese momento, el ataque violento se dirigió hacia los funcionarios que recibieron una imparable lluvia de botellas –de cristal y rellenas de arena–, adoquines y vasos. Los altercados empezaron dentro de la carpa, pero se extendieron por las calles aledañas. Ante la magnitud de la algarada, los agentes tuvieron que pedir refuerzos. Acudió la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic), quien realizó las cargas policiales para desalojar el recinto y poner fin a los disturbios. La virulencia del ataque hacia los funcionarios fue tremenda, hasta el punto de que los más bregados las comparaban con las protestas de los mineros. La situación se controló sobre las 6.00 horas.

Justo en ese momento, los Bomberos de la Comunidad sofocaron un incendio cercano al recinto ferial que quemó una pequeña zona de arizónicas. Se cree que se originó por una bengala lanzada por uno de los alborotadores. Así lo aseguró a ABC el alcalde de la localidad, Narciso de Foxá, quien indicó que los problemas comenzaron cuando no se permitió entrar a más gente dentro de la carpa donde iba a comenzar la sesión del Dj Fernandisco por motivos de seguridad, ya que se había llegado al tope del aforo previsto. «Había mil personas fuera y cuatro mil dentro y los que pugnaban por acceder comenzaron a agredir a los vigilantes de seguridad», indicó.

El regidor destacó que gracias al dispositivo de seguridad para las fiestas, integrado por 123 agentes –70 policías locales y 53 guardias civiles–, no hubo que lamentar ningún hecho irreparable en una noche en la que se congregaron 25.000 personas. De Foxá precisó que se registraba al público y se prohibía el paso a quienes llevaran botellas de cristal, que se sustituían por envases de plástico. «La noche del sábado recogimos 10.000 kilos de vidrio».

La Asociación Española de la Guardia Civil (AEGC) achacó el elevado número de heridos «a la falta de medios de autoprotección que venimos denunciando, lo que nos da la razón».