Un recién nacido, en una imagen de archivo
Un recién nacido, en una imagen de archivo - ABC
Sucesos

Doble tragedia en el parto más difícil

El Summa salvó la vida de un bebé con una cesárea de urgencia mientras su madre estaba en parada cardíaca

El pequeño, de seis meses de gestación, estaba muy grave y apenas logró sobrevivir veinticuatro horas

MadridActualizado:

No pudo ser. Apenas sobrevivió 24 horas. Se trata de un bebé de seis meses de gestación al que lo médicos del Summa lograron salvar mientras su madre moría de una parada cardíaca. Ocurrió en el distrito de Villa de Vallecas el sábado. Sin embargo, al final, la tragedia fue doble porque el crío acabó corriendo la misma suerte que su progenitora.

Todo comenzó a las 17.57 horas cuando un hombre alertaba a Emergencias 112 de que su pareja, de 36 años y 24 semanas de gestación, tenía dificultades respiratorias. Hasta el piso, situado en la calle de Fernando Chueca Goitia se dirigieron los médicos. «Estaba en parada cardiorrespiratoria, por lo que comenzamos a realizarle las maniobras de reanimación cardiopulmonar para salvar a los dos. A los diez minutos, viendo que no reaccionaba, decidimos que lo mejor era darle una oportunidad al bebé, cuya vida corría peligro», explicó a ABC el jefe de guardia José Luis Eymar.

La decisión la tomó el padre. Fue el momento más difícil. Formaron dos equipos, uno de ellos siguió con las tareas de reanimación de la mujer hasta los 35 minutos, como marca el protocolo, mientras que él se encargó de practicar la cesárea de urgencia, recomendada a partir de los seis meses de embarazo. El bebé nació en parada y sin latido, por lo que el segundo grupo se encargó de resucitarle. Lo lograron a los 15 minutos, indicó. Tras estabilizarle e intubarle fue trasladado en una UVI especializada en neonatos con incubadora hasta la Maternidad de O’Donnell. «Estaba muy grave, pero había esperanzas de que pudiera recuperarse», precisó el doctor. No así la madre, cuyo óbito certificaron.

En todo el proceso tardaron hora y media. «Éramos una decena de personas; trabajamos en el suelo de la casa; y no en las mejores condiciones técnicas», explica el jefe de guardia.

Aunque sabe que las cesáreas de urgencias son de «altísimo riesgo», no ocultó su tristeza al conocer la muerte del bebé. «Sabemos que las posibilidades de supervivencia no son muchas pero hicimos todo lo que estaba en nuestra mano», recalcó.

La difunta no tenía ninguna patología previa, por lo que será la autopsia la que determine la causa de su muerte. El jefe de guardia del Summa explicó que, por suerte, las cesáreas de urgencia apenas se realizan. La del sábado fue la segunda de la región. En la primera, en Villalba, la criatura también falleció.