Carteles con las quejas del sector en la plaza del Dos de Mayo
Carteles con las quejas del sector en la plaza del Dos de Mayo - Isabel Permuy

Malasaña: el doble rasero legal deja a los bares «al borde de la asfixia»

Los hosteleros, hartos de que les culpen del ruido, exigen contundencia al Ayuntamiento de Madrid contra lateros y botellón

MadridActualizado:

«Somos bares, somos pymes, pero también somos vecinos». Es el mantra que repite un grupo de miembros de la Asociación de Hosteleros de Malasaña en la plaza del Dos de Mayo. «Estamos hartos de que nos culpen del ruido, de la suciedad y de todas las molestias generadas por el botellón». Eso dicen sus portavoces. Aseguran que el 80% de los problemas que les atribuyen a ellos los causan los que beben en la calle y los lateros que venden de forma ilegal. Y arremeten contra el Ayuntamiento de Madrid: «Si utilizaran con ellos el mismo rasero que emplean con nosotros, que estamos supercontrolados y sometidos a inspecciones, se acabaría el asunto», aseguran José Carrión, Rafael Barrio e Iván Báez.

Aluden a la entrada en vigor el pasado 6 de mayo de la nueva Zona de Protección Acústica Especial en el distrito Centro (ZPAE). Una norma que «nos deja al borde de la asfixia», subrayan. Esa herramienta para controlar el ruido adelanta el horario de cierre de las terrazas a la 1h, (media hora) los viernes, sábados y vísperas de festivos, y el resto de días a las 00h de marzo a octubre, en las zonas de alta contaminación y permite abrirlas a las 9h. En las de media y baja el horario es de 9 a 1.30h.

«Somos los primeros interesados en que se controle el ruido: vivimos y trabajamos aquí y generamos empleo. Nosotros no somos el problema»«Si se castigara la venta ilegal de alcohol y el botellón, el 80% de las quejas cesarían. La Policía debe actuar contra todo aquel que incumpla la ley»

Además, la ZPAE se reserva limitar la superficie máxima de los veladores e impide tener ventanales y puertas abiertas y poner música. «Es surrealista. Esta comprobado que en cuanto cerramos y desmontamos la terraza, la gente que hace botellón la ocupa. De hecho, a veces están justo al lado de los clientes», indica Báez. «Quieren acabar con nosotros, llevamos una década perdiendo entre un 20-30% de ingresos, pagamos nuestros impuestos, y ahora nos multarán por dejar los ventanales abiertos que de día, dime tú a quién molestan. Es una pelea diaria. Esa y advertir a los que salen a fumar de noche que bajen la voz», exclama Carrión. «Y las zapaterías ¿qué, esas no molestan cuando ponen la música a todo trapo?», precisa Báez.

«Sin apoyos, no sobreviviremos»

Los hosteleros indican que «a los lateros solo se les persigue cuando al ayuntamiento le interesa, son utilizados por mafias e incurren en competencia desleal». Agregan: «Somos los primeros que queremos que se controle el ruido porque vivimos, trabajamos aquí y generamos empleo, pero es ilógico que se trate de resolver todo fastidiando a la hostelería. Que manden a la Policía a quien incumpla las normas sea el que sea. Quieren acabar con nosotros. Se quedarán las multinacionales», recalca Barrio. Su protesta la extenderán por las redes sociales. La asociación destaca que han pasado de estar integrada por 15 locales a unos noventa, a raíz de la nueva normativa. «Necesitamos el apoyos vecinal y el de las administraciones, de lo contrario, no sobreviviremos», recalcan.

Los vecinos consultados por ABC coinciden: « La alcaldesa, Manuela Carmena, hace la vista gorda con el botellón: los hay a diario en cualquier calle. Que venga y lo vea».