Porteros de la discoteca Joy Eslava, en la calle del Arenal, la madrugada del jueves
Porteros de la discoteca Joy Eslava, en la calle del Arenal, la madrugada del jueves - MAYA BALANYÀ

Las discotecas no son para el verano

El sector de la noche reclama un plan de promoción turística y más locales al aire libre

B. SEVILLA
MadridActualizado:

Madrid está «muerta» como marca de ciudad en agosto. Es lo que dice Vicente Pizcueta, portavoz de Noche Madrid, la Asociación de Empresarios de Ocio Nocturno de la Comunidad. «Se produce un retroceso importante de la actividad y de la programación. Algunas discotecas cierran y, las que no disminuyen sus sesiones», añade.

En concreto, las salas pierden un tercio del público habitual. Al menos, en comparación con otros meses del año. Los locales echan de menos a los madrileños en estas fechas, quienes protagonizan una «fuga» hacia el litoral. Ellos son, en palabras de Pizcueta, la «masa principal» que acude a estos establecimientos.

El portavoz reprocha que en periodo estival no exista en el sector una «explotación» más allá del buen funcionamiento de los festivales de verano. Pero arroja un dato positivo: este verano la actividad del ocio nocturno ha crecido, en términos generales, si se compara con el mismo periodo del año pasado. En cifras, la mejora ha sido de un 10% en el centro de la capital (no así en los locales que están fuera de la almendra central, donde el balance es negativo).

¿Las razones? Fundamentalmente, el incremento de turistas (nacionales y extranjeros) que, al llegar a Madrid, quieren «salir y divertirse». Son ellos los responsables de que zonas como Malasaña, La Latina o Chueca estén «vivas» en esta época, pues constituyen casi la mitad de la clientela total.

Pese a ello, el gasto medio en el ocio nocturno también cae en estas fechas, y de forma notable (un 25%). «Se echa de menos a los estudiantes, sobre todo Erasmus, que abundan en la noche madrileña en pleno curso», constata Pizcueta. Y lanza la que es, desde su punto de vista, la razón principal de que agosto sea temporada baja. «A diferencia de las regiones costeras, Madrid no tiene terrazas de verano. Y eso es exactamente lo que los visitantes van buscando: locales al aire libre donde haya música y se pueda bailar». Según el portavoz de Noche Madrid, habría que definir cuál es el emplazamiento más óptimo para instalarlas: «Está claro que no se pueden poner en plena Castellana, como teníamos en los 80. Pero es necesario encontrar una alternativa».

Que agosto esté más flojo no es una gran preocupación. «Las expectativas para la temporada 2016-2017 son altas», sostiene el portavoz. Pero lamenta que ciudades como Berlín o Ámsterdan se «vengan arriba» en verano, y Madrid no haga lo propio. «No entiendo por qué la capital no se promociona en agosto; esa mentalidad hay que cambiarla», concluye Pizcueta.