Detenido el peligroso atracador de bancos que huyó en un coche policial

Detenido el peligroso atracador de bancos que huyó en un coche policial

CARLOS HIDALGO | MADRID
Actualizado:

La Guardia Civil ha detenido a uno de los dos presuntos autores del «peliculero» asalto a un banco en Torrejón de Velasco a finales del pasado agosto. En aquel golpe, el arrestado iba acompañado de un compinche, travestido, que aún no ha sido detenido. En esa ocasión, lograron huir en un coche policial de las Bescam.

La operación «Carmín» -bautizada de ese modo por el ladrón que iba disfrazado de mujer- se inició precisamente a raíz de aquel robo, en el que los delincuentes secuestraron al director de una sucursal de la Caixa, al que abandonaron con el coche policial y parte del botín -2.000 euros de los 27.000 que se llevaron- en Humanes.

La pista fundamental para la identificación del sospechoso fue la grabación de las cámaras de seguridad del banco. El ahora arrestado estaba incluido en los ficheros policiales, pues le constaban ocho detenciones anteriores por la comisión de 21 delitos de robos con fuerza, atracos y sustracciones de coches para cometer más golpes, además de tenencia ilícita de armas.

Los investigadores sospechaban que el acusado, I. R. A., de 40 años y vecino de Torrejón de la Calzada, se veía con una mujer de Aranjuez. Este eslabón de la cadena era fundamental para dar con el paradero del atracador. Por ello, lo primordial era dar con ella, para comprobar si la acompañaba I. R. A. o si ésta podía facilitar alguna información sobre su ubicación. Y así fue: el delincuente estaba viviendo con la mujer, que nada tuvo que ver con el atraco en Torrejón de Velasco, indicaron fuentes de la investigación.

A finales de septiembre, los agentes detectaron un incremento de los movimientos del atracador, quien, además, había robado un coche. Salía y entraba, se movía de un lugar a otro, adoptando siempre medidas de seguridad por si alguien le vigilaba. No era un chapucero, aunque tampoco «El Solitario», pero sabía cuáles eran los pasos que había que dar si no quería tener a la Guardia Civil respirándole en la nuca. «Seleccionaba los lugares donde actuar, circulaba con muchos cambios de velocidad, miraba para todos sitios, daba varias vueltas a las glorietas...», indican nuestras fuentes a la hora de calificar las medidas de seguridad de I. R. A. Sospechaban que estaba preparando un asalto similar al de Torrejón de Velasco.

Por eso, hubo que actuar rápidamente. El 7 de octubre, la Guardia Civil consiguió la autorización para realizar el registro en la vivienda de Aranjuez. En el momento de la detención del sospechoso, éste saltó desde el segundo piso al vació, para zafarse de los agentes, pero fuera le esperaba un cerco de seguridad.

En una ocasión no dudó en intentar atropellar a agentes del Instituto Armado, en Cubas de la Sagra (Toledo). Había actuado, además, en la zona sur de la región: Pinto, Getafe, Humanes, Fuenlabrada, Casarrubuelos, San Martín de la Vega y Griñón.