Detenido un falsificador que vendía papeles a inmigrantes en el metro

EFE | MADRID
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La Policía Nacional ha detenido en Madrid a un experimentado falsificador que vendía documentación falsa a inmigrantes "sin papeles" y que utilizaba una red social de Internet para captar a sus colaboradores, encargados de buscar a los posibles clientes en la boca del Metro.

Según han informado fuentes de la investigación, el detenido tenía cuenta en la red "Orkut", donde contactaba con los intermediarios que después cerraban el trato directamente con los clientes, la mayoría inmigrantes en situación irregular.

Por cada documentación falsificada que se vendía, en su mayoría tarjetas de residencia españolas o cartas de identidad portuguesas e italianas, el colaborador, que captaba a los posibles clientes en el Metro o en zonas de afluencia de población inmigrante, percibía unos 50 euros.

El ahora detenido logró escapar en septiembre de 2009 de otra operación contra una red de falsificadores que se saldó con cinco personas arrestadas. La clientela de aquella banda eran personas de nacionalidad brasileña que pagaban unos seiscientos euros por la documentación falsa. Desde entonces, el jefe de la red cambiaba de domicilio cada semana como medida de seguridad, contactaba con sus colaboradores sólo a través se Internet y utilizaba el transporte público en sus traslados para no ser detectado.

En el registro practicado en su domicilio los agentes han intervenido un ordenador, una impresora multifunción con escáner, un disco duro, un lápiz de memoria y diversos programas de diseño gráfico y de fuentes. La Policía también ha encontrado una plastificadora, una plancha para el reticulado del plástico de la tarjetas de residencia, una prensa manual, láminas de plástico, papel fotográfico y una lámpara de luz ultravioleta, además de cuatro tarjetas de residencia para extranjeros y dos cartas de identidad italianas falsificadas.

La operación ha sido realizada por agentes del Servicio Central de Falsedades Documentales, de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, junto con investigadores de la UCRIF de Jefatura Superior de Policía de Madrid