Cientos de simpatizantes, ayer, frente al edificio okupado de La Ingobernable
Cientos de simpatizantes, ayer, frente al edificio okupado de La Ingobernable - JAIME GARCÍA

El desalojo de los okupas de La Ingobernable queda en manos de la Justicia

El colectivo ignoró ayer la orden del Consistorio, que agotó la vía administrativa

MADRID Actualizado: Guardar
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Con cantos de «Ingobernable, indesalojable» y «Fuera fascistas de nuestros barrios», varios cientos de personas se reunían ayer a primera hora de la mañana frente al edificio que okupa de manera ilegal el colectivo de La Ingobernable, en el Paseo del Prado, 30, para «defender» el espacio autogestionado ante la amenaza de expulsión por parte del Gobierno municipal de José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís. El despliegue fue en vano, sin embargo, ya que el Ayuntamiento no contemplaba en ningún caso el desalojo forzoso de los okupas, sino agotar la vía administrativa para dejar el asunto en manos de la Justicia, según explicó a ABC un portavoz del Consistorio. Para ello se desplazaron al lugar dos técnicas del área de Obras, escoltadas por seis agentes de la Policía Municipal, e hicieron entrega de la orden escrita de la Directora General de Patrimonio que informaba a los ocupantes del edificio de su obligación de abandonarlo.

El día de ayer marcaba el límite para que los actuales moradores dejasen el inmueble, después de que el Consistorio fijara la fecha en el Boletín Oficial del Estado. Al encuentro de las autoridades salieron dos representantes del grupo para firmar los documentos. Tras comprobar que los usurpadores no tenían intención de salir de manera voluntaria, la comitiva dio media vuelta y los congregados celebraron el resultado como una victoria, aunque el Ayuntamiento jamás llegó a contemplar un desalojo por la fuerza.

Que sus intenciones fuesen ampliamente difundidas por los medios no evitó que los organizadores del acto lo tratasen como un asunto de la máxima urgencia. «No nos fiamos», explicaban sus portavoces en un vídeo publicado el lunes en redes sociales, en el que llamaban a la movilización para «parar el desalojo».

Entre los asistentes a la concentración se encontraban la portavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, Isa Serra; la diputada del mismo partido Sol Sánchez; la diputada en el Congreso Victoria Rosell y el ex concejal de Ahora Madrid Carlos Sánchez Mato.

Demostración de fuerza

Muchos de los congregados, de hecho, pensaban que habían acudido con la misión de evitar la entrada a los agentes. «Pertenezco a una de las asociaciones, y una amiga me dijo el otro día que teníamos que venir a defender esto», explicaba un joven, que admitía no saber mucho más. Por eso, a medida que se acercaba la hora señalada (las 10 de la mañana) alrededor de las puertas comenzaba a formarse una muralla de gente, mientras algunos colaboradores animaban a las personas de alrededor a que se unieran. A pesar de las soflamas, la jornada se desarrolló con total tranquilidad y en un ambiente festivo, y sirvió más como demostración de fuerza que como «dique de contención».

Muchos habían acudido pronto, sobre las ocho de la mañana, para organizar un desayuno en la pequeña plaza que hay frente a la entrada lateral. A medida que avanzaba el día se iban formando corrillos de gente, algunos pertenecientes a colectivos y asociaciones como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. «¡Hemos parado el desalojo!» exclamaban triunfales una vez se marcharon los agentes. Desde los balcones, varios miembros del grupo se encargaban de documentarlo todo. Poco después publicaron las imágenes en redes sociales, anunciando su «victoria» sobre el Consistorio.