El inmueble siniestrado, en el número 17 de Pablo Neruda
El inmueble siniestrado, en el número 17 de Pablo Neruda - ABC

Denuncian que obligan a la Policía Municipal a vigilar el edificio privado que explotó en Vallecas

APMU acusa al Ayuntamiento de Madrid de restar recursos de seguridad a un distrito bajo mínimos

MadridActualizado:

Un vehículo de la Policía Municipal custodia las 24 horas el edificio que saltó parcialmente por los aires, situado en el número 17 de la avenida de Pablo Neruda (Puente de Vallecas), debido a un escape de gas en la última planta, la 13. Ha pasado mes y medio y la vigilancia en la puerta del inmueble precintado, con 78 viviendas en total, continúa.

Este hecho, «insólito», es denunciado por Carlos Bahón, portavoz de la Asociación de Policía Municipal Unificada en Madrid (Apmu). «El Ayuntamiento, con el concejal del distrito, Francisco Pérez a la cabeza, utiliza a los agentes –un recurso público– como si fuese una empresa de seguridad privada para vigilar un inmueble particular restando efectivos a un distrito que está bajo mínimos». Así lo aseguró ayer a ABC. En este sentido, explica que la Policía Municipal está para cubrir las situaciones de emergencias durante un plazo determinado. Después, son los propietarios en este caso los que tienen que organizarse para que esta función la realice una empresa privada y la abone la comunidad, las aseguradoras o quien corresponda, indicó.

Hasta hace poco eran cuatro policías los que custodiaban el bloque siniestrado; ahora son dos. Este extremo, que algunos miembros del Cuerpo tachan de «electoralista» por la proximidad de las elecciones municipales en un distrito granero de votos para el Gobierno de Carmena, ha provocado las quejas del Intendente del distrito y de mandos intermedios a la Jefatura y a la concejalía de Seguridad de Javier Barbero, precisa el portavoz de Apmu. El motivo es la «sangrante» reducción de patrullas en la calle, con cuatro o cinco durante el día y una o dos por la noche los días laborables». Los agentes no saben cuánto tiempo durará esta situación, que tiene sumida en la desazón a los afectados.

La clave: el certificado del gas

La semana pasada se revisó la instalación de gas de todos los pisos (seis por planta) hasta la décima, no detectando anomalías. Solo falta la certificación de la suministradora para que r egresen la mitad de los vecinos (salvo los de las letras A, B y F), pues los trabajos de demolición se realizarán en esa parte, precisaron fuentes del área de Desarrollo Urbano. Si vuelven sufrirán muchas molestias, entre ellas, la falta de ascensores.