La delegada «mitinera»

M. OLIVER | MADRID
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«A Amparo Valcarce se le comienza a ver el plumero». El PP ha intensificado sus críticas, ya que desde su nombramiento como delegada del Gobierno en la capital en abril, ha «ninguneado» a Esperanza Aguirre, no ha dudado en hacer labor de oposición al Gobierno regional e, incluso, no ha perdido ocasión para hacer propaganda de Zapatero. El consejero de Presidencia, Francisco Granados, advirtió ayer que no cumple con su labor «cuando se dedica a dar mítines políticos con el PSOE». Un día antes, el portavoz popular en la Asamblea, David Pérez, pidió su dimisión por su frenética actividad socialista.

Desde su aterrizaje en el cargo, Valcarce no ha hecho más protagonizar gestos que invitan a la desconfianza, al menos, por parte del Ejecutivo madrileño. Nada más tomar posesión del cargo se reunió con Tomás Gómez antes que con Esperanza Aguirre. Tras el encuentro que mantuvo con el secretario general del PSM, se limitó a anunciar que citaría «lo antes posible» a la presidenta a una reunión para «coordinar actuaciones y colaborar» en los «objetivos comunes». Nunca un representante del gobierno en Madrid había recibido antes al líder de la oposición que al jefe del Ejecutivo autonómico.

Pero eso no es todo. La delegada del Gobierno da mítines apoyando al líder socialista madrileño, como hizo el pasado 15 de noviembre en Alcalá, donde aseguró que «es un líder fuerte y con templanza». También loa a Zapatero y lo define como «el motor de la economía madrileña» y «el presidente que ha bajado más los impuestos», a pesar de saber que el Estado los subirá en 2010. Además recorre con el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, municipios con obras del Plan E, como hizo en Leganés, el 8 julio, o en Parla, el 7 de agosto, acompañando al ministro de Educación, o a Alcorcón, con la ministra Garmendia, el 29 de agosto.