Alexis Hernández en una imagen de un calendario
sucesos

Un campeón de culturismo, presunto líder de una red de tráfico de anabolizantes

Alexis Hernández, supuestamente, vendía productos para ciclos a deportistas en su tienda de complementos deportivos de Vallecas. Ha llegado a impartir seminarios de nutrición

MADRID Actualizado:

La Guardia Civil ha detenido al campeón de España de Culturismo Alexis Hernández como presunto líder de una organización criminal que traficaba con anabolizantes, esteroides y andrógenos. En la operación «Gym», desarrollada por el puesto de Las Rozas, han caído otras tres personas por los mismos hechos. Se da la circunstacia de que Hernández ha llegado a impartir seminarios de nutrición.

El dispositivo policial arrancó en abril pasado, y el 5 de junio se produjeron los arrestos. Alexis Hernández, supuestamente, utilizaba su prestigio en el mundo del culturismo y la tienda de nutrición deportiva de la que es propietario en Vallecas para dar salida a miles de pastillas y ampollas de productos con los que es ilegal comerciar.

Escondía estas sustancias, junto a «plannings» de cómo había que aplicar los ciclos para que los clientes ganaran masa muscular en una doble pared de la tienda, precisaron fuentes del caso.

Dos de las detenciones se produjeron en Las Rozas, donde la red captaba a los potenciales clientes en un centro municipal. Los otros dos arrestos se han practicado en Madrid ciudad.

Según la investigación, tres de los encartados distribuían los productos ilegales a través de la tienda de Hernández. En ella, los agentes se incautaron en el registro de cerca de 2.500 pastillas y ampollas de Winstrol, Testex, Oxandrolona, Clembuterol, Primobolan, y un largo etcétera de medicamentos para realizar los ciclos vía intravenosa o por ingesta oral. Además, se hallaron 4.500 euros en los registros domiciliarios practicados.

Alexis Hernández, de 31 años, era el cabecilla y coordinaba a los otros tres arrestados, que ejercían labores de captación y venta de los fármacos de manera ilegal y sin seguimiento médico. El resto de acusados tiene entre 18 y 38 años.

A los cuatro se les imputa un delito contra la salud pública y a tres de ellos, además, pertenencia a organización criminal. Todos están en libertad con cargos.