Escaladores colocan sobre la Puerta de Alcalá los primeros libros donados. Javier Prieto

La cultura se «cuelga» de la Puerta de Alcalá

Un cuarto de millón de libros piensan conseguir los patrocinadores del proyecto Puerta de la Cultura, una idea de la Unesco desarrollada por la artista Luz Darriba y apoyada por el Ayuntamiento y ABC. La Puerta de Alcalá quedará cubierta totalmente por los ejemplares. Y es que, como dijo el edil de Cultura, «es mejor que se cubra con libros que con futbolistas».

MADRID. Sara Medialdea
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La solidaridad de los madrileños y su deseo de contribuir a alfabetizar a las naciones con menos recursos tomarán forma física durante los próximos diez días: la forma de la Puerta de Alcalá. Este monumento, tal vez el más emblemático de Madrid, se cubrirá completamente de libros, que formarán una segunda piel en torno a él, dentro de una iniciativa ideada por la artista Luz Darriba, que promueve la Unesco en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid y la Feria del Libro.

Los ejemplares donados —se espera reunir 250.000— serán enviados posteriormente a los países centroamericanos y a Colombia, a través de la Agencia Española de Cooperación con Iberoamérica. El proyecto «Una puerta hacia la cultura», entre cuyos patrocinadores se cuenta ABC, trata de abrir un camino solidario hacia los 6.500.000 habitantes de países afectados por situaciones de graves carencias de acceso a la cultura y azotados además en los últimos tiempos por catástrofes naturales.

EN BOLSAS DE PLÁSTICO

Los libros que donen los madrileños se introducen en unas bolsas de plástico individuales, para evitar que se deterioren con las inclemencias meteorológicas. Las bolsas tienen dos ganchos, que son los que se apoyan sobre una estructura metálica que rodea la Puerta de Alcalá, sin tocarla en ningún momento, para evitar su deterioro.

Los ejemplares son colocados por personal especializado, que «escala» la estructura provisto de arneses y cuerdas. De este modo, los libros formarán una segunda piel que recubrirá completamente el monumento. La idea es original de la artista Luz Darriba, responsable del trabajo realizado sobre la muralla de Lugo, que también fue cubierta por libros.

Los organizadores han previsto que los madrileños entreguen sus donaciones —libros de literatura, nuevos o en muy buen estado— hasta el próximo día 10, en las carpas instaladas a tal efecto en la entrada del Retiro situada junto a la Puerta de Alcalá y en la Feria del Libro.

PRESIDENTE DE LA UNESCO

No obstante, la iniciativa no se clausurará hasta el próximo día 20 de junio, cuando visitará Madrid el presidente de la Unesco, Koïchiro Maatsura, que realizará personalmente una donación para contribuir simbólicamente a esta iniciativa, con la que la Unesco pretende tender un puente cultural que continúe el de ayuda humanitaria urgente que se ha abierto en tantas ocasiones con Iberoamérica, con ocasión de catástrofes naturales como fueron el huracán Mitch o los terremotos sufridos por El Salvador.

Los libros, una vez finalizada esta campaña, se embalarán en 4.000 cajas de cartón y se enviarán por vía marítima en contenedores, a partir del 30 de julio, a sus países de destino: Nicaragua, República Dominicana, El Salvador y Colombia.

La simbólica «puerta de la cultura» se ha instalado en Madrid porque la ciudad ha sido elegida por la Unesco como capital mundial del Libro, un título que estrena la Villa y Corte, y que el año próximo recaerá sobre la histórica Alejandría.

Los responsables municipales se hicieron eco de la iniciativa de la Unesco para «materializar» la solidaridad del pueblo de Madrid con Centroamérica, aunque realizaron estudios para comprobar que el montaje no perjudicaría en lo más mínimo al monumento de la Puerta de Alcalá.

En este sentido, el concejal de Cultura, Fernando Martínez Vidal, aseguraba que «el Ayuntamiento no deja ni este ni otro monumento así como así para cualquier iniciativa». Se ha procurado con la idea, insistió, que sirva de «gancho» que anime a la gente a leer más.

«MEJOR LIBROS QUE FUTBOLISTAS»

En cualquier caso, aseguró, «en el Ayuntamiento preferimos que un monumento esté cubierto de libros que de jugadores de fútbol».

Habrá donaciones de instituciones a esta campaña: del propio Ayuntamiento, entre ellas. La primera teniente de alcalde, Mercedes de la Merced, animó también a participar a entidades y particulares para que Madrid sea «referencia mundial contra el analfabetismo», y recordó que «el alcalde, José María Álvarez del Manzano, fue el principal impulsor de esta iniciativa de la Unesco».

Los ediles llevaron ayer mismo sus libros donados a la Puerta de Alcalá, de la que ya «cuelgan»: «Balcón de piedra», de Luis Mateo Díez, fue el elegido por De la Merced; Sigfrido Herráez, concejal de Rehabilitación — y «vigilante» de que el monumento no sufra daños—, optó por «El capitán Alatriste», de Arturo Pérez Reverte. El concejal de Cultura aportó dos: «Recordatorios», de Margarite Yourcenar, y «Nubosidad variable», de Carmen Martín Gaite.