Cultura anuncia su intención de construir un nuevo complejo musical

SUSANA GAVIÑAMADRID. El Ministerio de Cultura parece haber recogido el guante lanzado por ABC el pasado domingo al denunciar la falta de espacios musicales -con capacidad y acústica- en Madrid

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SUSANA GAVIÑA

MADRID. El Ministerio de Cultura parece haber recogido el guante lanzado por ABC el pasado domingo al denunciar la falta de espacios musicales -con capacidad y acústica- en Madrid , puesta de manifiesto con el cierre, por obras, del Auditorio Nacional el pasado verano (reabrirá sus puertas el 11 de enero).

Ayer, durante la constitución del Consejo Artístico del Auditorio Nacional, que contó con la presencia del ministro de Cultura, César Antonio Molina -que visitó los diferentes espacios del edificio que están sufriendo modificaciones para adaptarse a la normativa vigente de seguridad-, se hizo un anuncio esperanzador: «La posible ampliación del Auditorio a una sede de nueva planta».

El edificio en cuestión, para el que todavía no se ha encontrado ubicación ni los fondos necesarios, pero que, según fuentes consultadas por este periódico, es «un firme propósito», contaría con tres salas con capacidad para 2.000, 1.000 y 500 butacas; sala de exposiciones, espacios en los que se instale un Archivo General y Biblioteca de las Artes Escénicas y de la Música, un centro de documentación multimedia y las sedes del Ballet Nacional de España, la Compañía Nacional de Danza, la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE) y la Joven Orquesta Nacional de España (Jonde). También tendría su sede en este «nuevo complejo musical» un Museo de la Música, otro proyecto largamente acariciado que no termina de ver la luz.

Entrar o mantenerse

Otro de los puntos fuertes del día fue la designación, a propuesta del presidente del Consejo Artístico, Luis del Pablo, del compositor madrileño José Manuel López López, para realizar un proyecto de gestión artística para el Auditorio Nacional, que deberá presentar antes de que finalice el año y que de ser aprobado por el Consejo Artístico -cabe la posibilidad de que lo rechace- le convertiría en el primer director artístico del Auditorio Nacional. El compositor madrileño, pero residente gran parte del año en París, sumiría el cargo a partir de 2008 y tendría una vigencia de cinco años, según explicaba a ABC el director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem), Juan Carlos Marset, quien matizó que «a los tres años se haría una evaluación de su gestión».

Las funciones del nuevo director artístico consistirían en «realizar programaciones propias para el Auditorio Nacional, coordinando las de la OCNE y la Jonde, con otros ciclos especializados como Ibermúsica y Música de Hoy».

Entre las novedades de esta «redefinición» del perfil del Auditorio, Marset subrayó el incremento de la música española y contemporánea, «que se conviertirán en el eje de la programación del Auditorio. Todos los ciclos que quieran mantenerse o entrar en su programación deben contener esos ingredientes musicales de manera significativa, bien a través de estrenos, de recuperaciones o de intérpretes». También señaló que el nuevo director artístico será el encargado de coordinar todos los ciclos pero que «no influirá en sus contenidos». Será el Inaem, en última instancia, el que «apruebe la programación del Auditorio».

Molina también anunció ayer, durante la celebración del Consejo Artístico, la dedicación de una partida presupuestaria de un millón de euros para un programa de música que a partir de febrero celebrará el «Año Europeo de la Diversidad Cultural».

El Consejo Artístico constituido ayer está formado, en calidad de consejeros, por Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, Alberto Corazón, Cristóbal Halffter, Luis de Pablo, Cristina Bordas, Bárbara Mcshane, Marta Cureses, Carmen Linares, Elena García de Paredes de Falla, Elena Angulo y Jorge Fernández Guerra, Tomás Marco, Eugenio Trías y José Luis Turina, y Josep Pons. También asistió la subdirectora general de Música y Danza Marisa Manchado.