Cifuentes se querella contra los tuiteros que la insultan y amenazan en la red
Cristina Cifuentes, delegada de Gobierno de Madridd, en su despacho - ABC

Cifuentes se querella contra los tuiteros que la insultan y amenazan en la red

Quiere acabar con la impunidad de quienes se amparan en el anonimato y pide al juez que les identifique. Además, su demanda es a título particular

MADRID Actualizado: Guardar
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La delegada de Gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes, ha presentado una querella criminal a título particular contra los tuiteros por los reiterados «insultos, calumnias, amenazas de muerte y delitos contra la integridad moral» que viene recibiendo desde que tomó posesión de su cargo.

Una situación que se recrudece cada vez que hay una gran convocatoria o manifestación: 15-M, 25-S, 25-O, 27-O (Rodea el Congreso), o el 14-N con motivo de la huelga general.

Pide que los ataques en la red tengan las mismas consecuencias legales que el resto

En su demanda solicita que los ataques que recibe se consideren delitos contra el honor y, además de agruparlos y de la posibilidad de ampliarlos, quiere acabar con la impunidad de quienes se amparan en el anonimato de internet para actuar de ése modo y lograr que estas conductas tengan las mismas consecuencias legales que cuando se cometen por otras vías. Así lo ha podido saber ABC.

Además, en su demanda Cifuentes insta al juez que identifique a los autores de estos ataques a través de las IP. La querella la realiza a título particular, no por el puesto que ocupa desde hace casi un año, y con un abogado costeado por ella.

Dos denuncias previas

No es la primera vez que la delegada emprende acciones legales. Ya denunció dos veces – en mayo y en junio–, cuando la bombardearon a insultos en un hashtag y por las graves amenazas e insultos que recibieron ella y su familia vía Twitter, después de un altercado en plena calle en el que la insultaron, zarandearon y escupieron.

Después de aquellos hechos y tras meses de recibir amenazas directas decidió «poner el tema en manos de la Policía». Según afirmó en aquella ocasión, este tipo de insultos resulta «un poco desmoralizador» después del esfuerzo que supone estar activo en las redes sociales pero cree que entre los 33.300 followers que tiene su cuenta de Twitter tras casi cuatro años «la mayoría son personas estupendas y normales, e incluso, algunas discrepan y sólo quieren debatir».

«Creo en las redes sociales como instrumento de comunicarse con los ciudadanos, pero hay que evitar a quienes la utilizan mal», dijo.