Vista del descampado donde se encontró el cuerpo de la joven - ABC / Vídeo: Detenido el presunto asesino de una joven encontrada muerta en Meco el pasado mes de enero

Crimen de Meco: el ADN y un videojuego rompen la coartada del presunto asesino

Se trata del novio de la mejor amiga de la víctima. Tanto él como la fallecida mantenían una pésima relación que complicaba la convivencia

MadridActualizado:

Estaba conviviendo con el que, a la postre, se convertiría en su asesino: el novio de su mejor amiga. Los tres jóvenes comían, veían la tele juntos, se divertían y dormían bajo el mismo techo. Sin embargo, fueron las manos de él las que, al parecer, le asestaron a la víctima la friolera de 24 cuchilladas, la mayoría en la espalda y la cabeza, la oscura noche del miércoles 16 de enero pasado. La fallecida, Míriam Vallejo, de 25 años, conocida como «Mimi», fue abandonada por el criminal en un descampado de Meco (Madrid). No estaba sola: la rodeaban los cuatro perros a los que sacó a pasear.

Siete meses después, otro miércoles, el pasado, a primera hora de la mañana fue detenido como presunto autor del homicidio Sergio S. M., de 29 años. Era el novio de Celia, de 31, la íntima amiga de la infortunada, a la que llamaba «mi hermana». La detención, realizada por agentes de la Guardia Civil, se efectuó en el domicilio de los padres del sospechoso, situado en Azuqueca de Henares (Guadalajara). Estaba a escasos kilómetros del lugar donde residían los tres desde octubre, cuando Mimi se mudó hasta allí: un chalé situado en el municipio de Villanueva de la Torre de la misma provincia, colindante con Meco.

Sobre el caso se ha decretado secreto de sumario. En cuanto al móvil, nada ha trascendido, salvo que la convivencia era muy difícil entre la víctima y el supuesto homicida: mantenían una pésima relación. No se sabe si ello pudo ser el detonante o había un motivo que se desconoce, como el sexual.

La coartada que había mantenido el presunto homicida ha acabado siendo desmontada por agentes del Instituto Armado. El día que sucedieron los hechos Mimi salió a pasear a sus dos perros y a los de su amiga: adoraban a los animales. Fue sobre 20.53 horas cuando el cuerpo sin vida de la muchacha fue hallado por una pareja. Estaba a un lado del camino, en un paraje oscuro, cosido a cuchilladas. El autor ni siquiera se molestó en ocultarlo, dado que ese lugar es transitado por personas que hacen deporte o pasean. Ello podía denotar precipitación, temor a ser sorprendido o prisa.

¿Premeditación?

Desde el primer momento se barajó la teoría de que el criminal era alguien conocido, dado que los animales no ladraron en ningún momento ni la defendieron. Se pusieron junto al cadáver de la fallecida cuando ya estaba sin vida. A ello había que añadir otra cosa más que sustentaba esa teoría: el brutal ensañamiento, lo que denotaba una enorme furia. Prueba de ello fue que el presunto homicida p artió la hoja del cuchillo en el cuerpo de la fallecida.

El detenido estuvo en el punto de mira desde un primer momento por pertenecer a su entorno más cercano. Él sostuvo que durante el tiempo en el que se habría producido el crimen -unos diez minutos, entre las 20.40 y 20.50, aproximadamente- había estado en casa jugando a la Play Station. Un extremo que comprobaron los investigadores y que resultó ser cierto. No obstante, también averiguaron después que durante ese lapso de tiempo, a pesar de estar en línea, no realizó ninguna acción. Es decir, que le habría dado tiempo a haber salido, atacado a la joven y regresar. ¿Premeditó los hechos y se le fueron de las manos? ¿Quedaron para limar asperezas? ¿Intentó forzar a la víctima y para que no le delatara la mató? Estos y otros interrogantes tendrán que ser despejados.

El sospechoso dijo que se quedó jugando a la play. Pero la Guardia Civil descubrió que, a pesar de estar en línea, no tuvo actividad en el momento del homicidio La exnovia del presunto homicida erró cuando dijo tras los hechos: «El autor no la conocía porque Miri no puede generar en nadie tanto odio»

A la coartada de Sergio habría que añadir el ADN que, supuestamente le incrimina. Mimi se defendió denodadamente de su atacante. De hecho se rompió dos uñas en las que se buscaron restos epiteliales. Se barajó que hubiera sido un crimen machista o un intento de agresión sexual. Una vez descartada la violación ( no hubo robo), se abrieron varias líneas de investigación. Se rastreó el móvil de la fallecida y sus contactos en redes sociales sin éxito.

Celia rompió con el sospechoso poco después y abandonó el pueblo. Él es amante de la pesca y ha trabajado en una empresa de mecánica, según las redes sociales. Su exnovia se equivocó de lleno cuando vaticinó: « El autor no la conocía porque Miri, a la que conozco como la palma de mi mano, no puede generar en nadie que la conozca tanto odio».