Los esquipos del Summa, Guardia Civil y Policía Local desplazados al lugar del suceso - GUILLERMO NAVARRO / Vídeo: Un hombre mata a su mujer en Loeches y después se suicida

Crimen en Loeches: la hija de 11 años descubrió los cuerpos de sus padres al despertarse

La pareja, de nacionalidad peruana, trabajaba desde principios de año en un supermercado ubicado debajo de su vivienda

Los pequeños, que han pasado la noche con familiares, permanecerán bajo seguimiento de los servicios sociales

MadridActualizado:

Loeches, una tranquila localidad al este de la región, amaneció ayer compungida ante el último crimen de violencia machista -el primero en la historia del municipio, según reveló su alcalde-, ocurrido en el número 9 de la calle de José Sanclemente Rey. Allí, en el interior de un domicilio con acceso directo a la calle, un hombre, de 47 años y nacionalidad peruana, mató presuntamente de varias cuchilladas a su pareja, María, de 39 y misma nacionalidad. Después, se quitó la vida seccionándose las venas a la altura de la muñeca. Una escena dantesca que, para mayor desgracia, fue descubierta por sus hijos, de 11 y 5 años, instantes después de levantarse.

Con las manos y ropa manchadas de sangre, la hija mayor bajó corriendo hasta el supermercado de la cadena DIA, ubicado en la planta inferior de la vivienda, donde sus padres trabajaban. En la tienda estaban dos empleadas, Inma y Teresa, que se ocuparon en primera instancia de los menores. Un vecino de la zona dio aviso al 112 a las 10.15 horas y hasta el lugar se desplazó una patrulla de la Policía Local. De inmediato, alertaron a la Guardia Civil, cuyos agentes se hicieron cargo del caso. Según confirmaron a este periódico fuentes del Instituto Armado, no constan denuncias previas por maltrato ni órdenes de alejamiento.

Los investigadores, que llevaron una inspección ocular en la casa, extendida hasta el filo del mediodía, creen que el mortal ataque se desató tras una discusión de madrugada o a primera hora de la mañana. Ello explicaría por qué nadie despertó a los niños para ir al colegio a las 9 horas. Ayer, el regidor de Loeches, Antonio Notario, explicó a los medios que la Mancomunidad de Servicios Sociales del Este de Madrid había acogido a la hija mayor; si bien, poco después, los dos menores fueron trasladados hasta el Puesto de la Guardia Civil de Arganda del Rey, donde recibieron apoyo de psicólogos especializados. Los pequeños han pasado la noche con sus familiares, aunque permanecerán bajo seguimiento de los servicios sociales.

Mismo entorno laboral

En el municipio, la noticia corrió como la pólvora. «Los conocíamos de “hola” y “adiós” cada vez que íbamos a hacer la compra», comentaban la mayoría de vecinos, totalmente consternados por la gravedad de la tragedia. «Llevaban poco tiempo aquí», subrayaban. En concreto, María llegó a Loeches hace un año; su pareja, hizo lo propio hace tres o cuatro meses. Los dos empezaron a trabajar en el DIA de debajo de su domicilio a principios de 2019. «Los dueños de toda la vida vendieron el establecimiento y el nuevo los contrató», indicaba una clienta, sin entender el por qué de un crimen inexplicable: «Nunca noté nada raro».

La asesinada desempeñaba las labores de encargada en el turno de tarde. Desde el Ayuntamiento decretaron ayer dos días de luto oficial y, en caso de confirmarse el móvil machista, no descartan convocar una concentración para mostrar su rechazo.

La Brigada de Homicidios de Madrid trabaja ahora en la plena identificación de los cuerpos. A la espera del resultado de las autopsias, empezaron ayer a recoger los testimonios del entorno de la pareja -familiares, amigos y compañeros de trabajo- para conocer los detalles de su convivencia. Pese a que algunas fuentes informaron ayer a ABC de que el agresor «bebía más de la cuenta», nadie en el vecindario había observado ninguna pelea o discusión anterior que hubiera revelado una situación anómala. «La verdad es que parecían majos», señalaba un joven, residente en el bloque colindante.

El delegado del Gobierno, José Manuel Rodríguez Uribes, lamentó en Twitter el «nuevo crimen machista» que ha sufrido la Comunidad de Madrid: «No podemos acostumbrarnos a este horror, ni bajar los brazos, ni pensar que es violencia privada o doméstica».