El fuego en el «pirulí» dejó a Madrid sin televisión durante tres horas. Chema Barroso

La Consejería de Economía abre otro expediente por el «apagón» televisivo del miércoles

El incendio que sufrió el pasado miércoles Torrespaña, a consecuencia del cual Madrid se quedó sin televisión durante tres horas, ha dejado en evidencia la falta de alternativas técnicas existentes en este sector. Para paliarlas, el presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón, propuso ayer construir una segunda torre de comunicaciones, que podría situarse al norte de la región.

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ABC

MADRID. Un segundo «pirulí», otra torre de comunicaciones en Madrid, es la propuesta que hizo ayer el presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón. El incendio que se produjo anteayer en Torrespaña, y que dejó sin televisión durante tres horas a millones de madrileños, es la prueba palpable, a su juicio, de que «ha llegado el momento» de asumir esta infraestructura, puesto que «existe una carencia importante en cuanto al sistema de redistribución de la señal».

Retevisión, por su parte, considera que Torrespaña satisface la demanda de señal nacional de difusión de televisión y radio en Madrid.

Con la idea del presidente coincidieron ayer los socialistas madrileños: José Cepeda, responsable de Comunicación e Innovación Tecnológica del PSOE, instó también al Ministerio de Ciencia y Tecnología a plantearse la construcción de esta segunda torre de comunicaciones.

No obstante, el socialista criticó que esto mismo lo pida Ruiz-Gallardón, porque las competencias sobre el tema las tiene el Ministerio, y no el presidente regional, al que acusó de asumir «protagonismo» con «grandilocuentes propuestas».

Cepeda hizo hincapié en que «en los más mínimos sistemas de transmisión electrónicos, por seguridad, se habilitan soportes en paralelo, para suplir problemas que pudieran generarse de estas u otras características».

También Trinidad Jiménez, candidata a alcaldesa por Madrid -y contrincante de Ruiz-Gallardón en la carrera hacia la Casa de la Villa- estuvo de acuerdo en que el incendio en Torrespaña pone de manifiesto que la capital carece «de una infraestructura suficiente para asumir el reto de las nuevas tecnologías».

Tanto «el volumen de señales» como «el número de operadores que atiende Torrespaña», explicó Ruiz-Gallardón, aconsejan la construcción de esa segunda torre de comunicaciones en Madrid, una idea que no es nueva: los estudios iniciados por Retevisión hace unos años ya indicaban que este nuevo «pirulí» podría levantarse al norte de la capital, por estar en una cota más alta y a una distancia suficiente a la torre actual.

También el Gobierno municipal madrileño planeó hacer otra torre de comunicaciones en la capital: en 1998. El lugar elegido era el nuevo barrio de Sanchinarro, junto a la N-I. El concejal de Urbanismo, Ignacio del Río -que ya ocupaba este cargo entonces-, tenía incluso previsto quién la diseñaría: el arquitecto Santiago Calatrava.

La Consejería de Economía e Innovación Tecnológica ha abierto un expediente para investigar el incendio de Torrespaña desde sus competencias, que no incluyen el ámbito de las telecomunicaciones, sobre el que deberá pronunciarse la Administración General del Estado.

Alteraciones inéditas

Pero además de las consecuencias políticas del incendio en Torrespaña, que ha abierto el debate sobre la conveniencia de construir una segunda torre de comunicaciones, el «apagón» televisivo que el miércoles afectó a millones de madrileños provocó alteraciones inéditas en los hábitos de los espectadores. De hecho, el consumo televisivo se redujo a cifras históricas. Quienes continuaron viendo televisión, eligieron entre las únicas opciones posibles: las cadenas no convencionales -por cable, digitales o locales-. De acuerdo con los datos del Gabinete de Estudios de la Comunicación Audiovisual (GECA), estas «otras» emisiones cosecharon su máximo histórico: un 26,7 por ciento de cuota de pantalla.