Madrid recibió la «salsa dura» de Rubén Blades
Rubén Blades y la orquesta de Roberto Delgado - T. ZEA

Madrid recibió la «salsa dura» de Rubén Blades

Con una audiencia repleta de banderas latinoamericanas, el cantautor panameño y la orquesta de Roberto Delgado, calentaron la fresca noche madrileña

MADRID Actualizado:

“¿No iba a hacer calor en Madrid? ¿Qué pasó con el clima?” Esto fue lo primero que dijo Rubén Blades al entrar en el escenario de la puerta del Ángel en la fría noche de ayer. Eso sí, advirtió al público que se calentaría con toda seguridad, en un concierto lleno de “salsa dura”.

Después de un par de temas de su más reciente disco, Cantares del Subdesarollo, el público por fin estalló cuando sonó "Decisiones", tema que, por cierto, estuvo prohibido en Panamá “por atentar contra la moral y las buenas costumbres”. Con la mente siempre puesta Facundo Cabral –a quien dedicó un par de canciones-, el panameño intercaló sus temas más nuevos –cuentas del alma, las calles- con clásicos como "Juan Pachanga", "Maestra vida", "Pedro Navaja", "Buscando guayaba", y "Amor y Control".

Diego El Cigala estaba en el público, al igual que el mítico trompetista neoyorquino Jerry González, asentado en Madrid, y quien subió a la tarima para acompañarle en uno de los temas. La Orquesta de Roberto Delgado estuvo a la altura, sobretodo la fila de los metales, dominada por el gran trombonista Jimmy Bosch, una estrella de la música afrocubana en Nueva York, y quien fue invitado especialmente para esta ocasión.

El regreso triunfal

Hace siete años Rubén Blades se bajó de la tarima para entrar en un territorio incierto y desconocido: la política. Su licenciatura en la escuela de leyes de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, le valió para asumir durante cinco años el cargo como Ministro de turismo de Panamá. Durante ese tiempo el rey de la “salsa intelectual” hizo un receso de su intensa actividad musical y asumió, también, el riesgo de la retirada.

“Cualquier artista que decida mantenerse siete años sin discos corre el peligro de que el público lo olvide, o que su trabajo se considere viejo”, declaró hace unos meses a un diario panameño. Pero Blades superó esta prueba. Después de una exitosa gira en 2009 junto a la orquesta Seis del Solar que lo llevó a recorrer el continente americano, fue galardonado en 2010 con otro grammy –ya tiene nueve en versión latina y anglosajona- por su disco Cantares del Subdesarrollo y trajo su gira “Todos Vuelven”, a Europa. Desde 2008, cuando pasó por España en un permiso de trabajo no remunerado, Blades no visitaba estas latitudes.

El polifacético panameño aseguró que el próximo año tiene planes de hacer un doctorado en la Universidad de Columbia en Nueva York. “La vida es educación. Nunca dejamos de aprender”, dijo. Pero entre sus planes de este año también figura grabar cuatro álbumes con la orquesta de Roberto Delgado, publicar un libro de poesías y actuar en una película musical. Y es que, en su faceta de actor, Blades ha compartido papeles con Denzel Washington, Harrison Ford, Bruce Willis y Anthony Hopkins.

Y al ritmo de “suenan las campanas, un dos tres, del Padre Antonio y su Monaguillo Andrés”, Rubén Blades cumplió, en dos horas y media, con su promesa de llenar de calor al público en Madrid.