La presidenta regional, Cristina Cifuentes, en el último pleno
La presidenta regional, Cristina Cifuentes, en el último pleno - JAIME GARCÍA

COMUNIDAD DE MADRIDLa semana «horribilis» de Cifuentes

La presidenta regional se enfrenta estos días a la mayor crisis de su carrera política

MADRIDActualizado:

Hace sólo siete días, Cristina Cifuentes celebraba su primer año como presidenta del PP de Madrid, cargo para el que fue elegida por un 93,3 por ciento de votos del Congreso de su partido. Su balance era «positivo» y se preparaba para una larga precampaña electoral, con la mirada puesta en 2019. Pero algo estaba a punto de pasar: la publicación de una noticia sobre la supuesta falsificación de dos calificaciones en un máster realizado en la Universidad Rey Juan Carlos que ha descolocado a la presidenta y a su equipo hasta el punto de poner en riesgo su futuro político y la credibilidad de su apuesta por la tolerancia cero con la corrupción. Este es el resumen de la semana más negra, en lo político, de Cristina Cifuentes.

LUNES

La Mesa de la Asamblea avaló la decisión del Gobierno de Madrid de retirar la Ley de Universidades del trámite parlamentario. Era la confirmación de una maniobra de urgencia necesaria para salvar un error garrafal de la presidenta Cifuentes: no pulsar el botón en la votación de este punto del orden del día en el pleno del jueves anterior. Con su equivocación, retrasaba uno de los proyectos legales más importantes de la legislatura. La semana no empezaba bien.

MARTES

Cifuentes acudió ante la comisión de investigación sobre financiación ilegal del PP en el Congreso de los Diputados, para responder por las acusaciones que semanas antes había hecho contra ella Francisco Granados. Cuando se le preguntó porqué no había tomado medidas ante las sospechas de irregularidades, siendo como era responsable del Comité de Derechos y Garantías, transfirió esa responsabilidad a la dirección nacional de su partido, que es, dijo, a quien le correspondía eso porque Ignacio González «era miembro del Comité Ejecutivo Nacional» y Francisco Granados senador.

MIÉRCOLES

El diario.es publicó la bomba informativa: una supuesta falsificación, en el año 2014, de dos calificaciones en un máster al que Cifuentes se matriculó en el curso 2011-12 en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Fuentes cercanas a la presidenta lo rebatían alegando que la política se había dejado dos asignaturas para más adelante. Inmediatamente, PSOE, Podemos y Ciudadanos entraron en tromba a pedir explicaciones -en los casos más prudentes- o directamente, la dimisión de la presidenta.

El escándalo fue tal, que el rector de la URJC, Javier Ramos, dio una rueda de prensa con dos profesores a los que presentó como los responsables de las asignaturas en que se había cambiado la nota -de un «no presentado» a un «7,5, notable»-. Tras prolijas explicaciones, concluyó que no había nada irregular en el máster de Cifuentes, y que todo se había debido a un error en la transcripción de las notas al sistema informático.

La presidenta no dio explicaciones públicas; en la sede nacional de su partido guardaba silencio hasta escuchar lo que ella dijera. Y en Sol removían cielo y tierra tratando de saber por dónde llegaban las balas. Cifuentes, recordaban, ha colaborado en poner ante la Justicia a exdirigentes de tanto peso como Ignacio González.

No fue hasta las 20.30 horas cuando los servicios de comunicación de Presidencia emitieron un comunicado acompañado de documentos como la matrícula, las notas y el acta del trabajo fin de máster suscrita por las tres componentes del tribunal que lo evaluó.

Acto seguido, la presidenta acudió a una emisora de radio a explicarse, y al filo de las 00.30 de la noche grabó y colgó en Twitter un vídeo-selfie en el que se la veía, sola en su despacho, denunciando «un ataque que va más allá de lo político» y asegurando: «No me voy, me quedo; voy a seguir siendo vuestra presidenta».

JUEVES

El pleno ordinario de la Asamblea no pudo abordar, oficialmente, el tema del máster; el asunto no estaba en el orden del día preestablecido, y la negativa del PP impidió al resto de grupos cambiarlo. Pese a ello, apenas hubo pregunta o intervención en que no se mencionara el asunto. El portavoz del Gobierno regional, Ángel Garrido, quiso zanjarlo, aclarando que no harían más comentarios ni facilitarían el texto del trabajo fin de grado para no «estirar el chicle».

Pero el tema no parece dispuesto a dejarse «enterrar»: a primera hora de la tarde, el rector de la URJC anunciaba que se había abierto una investigación interna sobre el asunto. Se escuchaban las primeras voces de peso en apoyo de Cifuentes: Cospedal, Núñez Feijóo, Catalá o De la Serna. En la Asamblea, los grupos de oposición abrían la puerta a una moción de censura si no había explicaciones sólidas. Ya de noche, PSOE, Podemos y Cs votaban a favor de que Cifuentes comparezca en pleno y aclare lo ocurrido.

VIERNES

Cifuentes evita acudir al acto de toma de posesión del nuevo rector de la Universidad de Alcalá de Henares. Su consejero de Educación, Rafael van Grieken, dice que tiene gripe y está «muy tocada físicamente». El ministro portavoz del Gobierno considera válidas sus explicaciones. PSOE y Podemos piden un pleno extraordinario sobre el máster, a celebrar el 27 de marzo o el 4 de abril. La fecha se decidirá el lunes.

SÁBADO

Profesores de la URJC ponen en marcha una recogida de firmas en la plataforma change.org bajo el título «Prestigio o estigma», exigiendo transparencia total en este asunto para restituir la confianza en la institución. Envían el texto y las firmas al rector, en forma de carta abierta.