La Comunidad de Madrid depurará todas sus aguas residuales a finales de 2004

M. I. S./
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

MADRID. Antes del 1 de enero de 2005, las aguas residuales de los 179 municipios de la región madrileña estarán depuradas y listas para volver a los ríos en sus mejores condiciones. Será posible gracias al Plan «Cien por cien» -nada que ver con un «todo a cien»- que el Gobierno regional espera tener concluido a finales de este mismo año.

De esta forma, la Comunidad de Madrid será la primera región española en depurar, en su totalidad, las aguas residuales de su territorio. Además, se adelanta en un año al plazo previsto por la Unión Europea, cuyas directrices sobre medio ambiente prevén que sea en enero de 2006 cuando se haya conseguido la depuración de dichas aguas residuales. «Estamos haciendo todos los deberes comunitarios y, por descontado, con una nota que se acerca al sobresaliente», comentaba ayer un técnico del Canal de Isabel II.

Ampliación de la red

El Plan «Cien por cien» es un conjunto de actuaciones que tiene como finalidad la construcción de setenta estaciones depuradoras de aguas residuales, la ampliación de red existente y la construcción de 160 kilómetros de colectores y emisarios.

Dicho plan «es ya una realidad y permitirá sanear el agua de todas los municipios que superan los dos mil habitantes. Los de menor población tendrán un sistema de tratamiento de aguas residuales», manifestó ayer el vicepresidente primero de la Comunidad, Ignacio González, tras la inauguración de la depuradora de Torrejón de Velasco, una de las más importantes -por su tamaño- dentro de los proyectos del Gobierno regional. Estas instalaciones tratarán las aguas residuales del citado municipio y las de Torrejón de la Calzada, Cubas de la Sagra, Griñón y Casarrubuelos.

Ni ruidos ni olores

La depuradora inaugurada ayer -que se ubica en el Arroyo Guatén- ha supuesto una inversión de casi 7,2 millones de euros. Su diseño permitirá el tratamiento de un caudal medio de 10.250 metros cúbicos de agua al día. De su funcionamiento se beneficiarán más de 50.000 habitantes de la zona.

El tratamiento de las aguas en la estación del Arroyo Guatén se realiza a través de un proceso denominado «aeración prolongada», utilizado en muchas de las depuradoras del Canal de Isabel II distribuidas por toda la región. Se trata, según los técnicos, de un proceso «poco agresivo», habitual en los pequeños municipios y vertidos fundamentalmente urbanos.

El método de depuración comienza al inyectar aire en el agua residual, previamente introducida en unos tanques, a fin de facilitar el desarrollo de los microorganismos capaces de acabar con la carga orgánica que contiene. Así se consiguen superar, en el arroyo receptor -que es afluente del río Tajo-, los parámetros de calidad requeridos tanto por la normativa nacional como europea.

El elevado nivel tecnológico de esta estación evita los malos olores. Tampoco existe contaminación acústica porque la maquinaria que pudiera producir mayores niveles de ruido está dentro de una sala insonorizada.