Entrada principal de los Juzgados de Plaza de Castilla
Entrada principal de los Juzgados de Plaza de Castilla - BELÉN DÍAZ

La Comunidad de Madrid abrirá un «minicampus» de la Justicia en San Blas en otoño

Concentrará 56 de los juzgados ahora desperdigados en siete sedes por la capital

MADRIDActualizado:

Ni los presupuestos ni los tiempos políticos aconsejan el desarrollo del proyecto de Ciudad de la Justicia. Lo sabe Ángel Garrido, actual presidente regional en funciones y consejero de Presidencia y Justicia, pero también conoce la necesidad imperiosa de mejorar las instalaciones y las condiciones de trabajo en muchos juzgados madrileños. De ahí que haya abordado la iniciativa de poner en marcha una «miniciudad» que concentrará 56 juzgados en tres edificios muy próximos en el distrito de San Blas, y en la sede «clásica» de la Plaza de Castilla.

La idea es que estos nuevos emplazamientos estén funcionando ya después del verano. Supondrán ahorrar muchos desplazamientos y dotar de 12.000 metros cuadrados más a este servicio. El proyecto se ha enfocado a los juzgados relacionados con dos de los colectivos más sensibles en la actualidad: los menores y los casos de violencia de género.

El llamado «núcleo penal» se situará en la zona este de la ciudad, en tres sedes situadas muy cerca unas de otras: la de Hermanos García Noblejas para varios de los juzgados de menores; la de Julián Camarillo para juzgados penales, y la de Albarracín, 31, para las causas de violencia contra la mujer.

En este último caso, se proveerá al inmueble de una disposición que permita entradas separadas para las víctimas y los acusados. Algo que, aún siendo de sentido común, no se daba hasta ahora en los actuales desplazamientos. Hasta el punto de que era frecuente que se cruzaran por los pasillos o a la entrada de la vista.

Ahora, sin embargo, los juzgados de violencia sobre la mujer dispondrán de dos puertas al pasillo de público, una principal que lleva a la oficina de Secretaría -prevista para los funcionarios- y otra opaca que lleva directamente a una sala de espera para víctimas, junto con aseos y despachos del psicólogo y el trabajador social.

Cámaras Gesell

En el caso de los menores, entre otras ventajas, se pondrán en marcha dos cámaras Gesell, un tipo de habitación con dos espacios divididos entre sí por una ventana que sólo permite la vista desde uno de los lados. Eso da opción a que el menor declare en una sala donde sólo se encuentra un psicólogo, mientras que en la sala adyacente, y a través de esa ventana traslúcida, siguen la declaración el juez, los fiscales y abogados con total confidencialidad, y sin que resulte agresivo para el menor. La declaración será válida y no hará falta que el niño vuelva a acudir al juicio a repetirla, evitándole situaciones estresantes.

Una de estas cámaras estará en el edificio de Albarracín, y otra en el de plaza de Castilla.

Alquileres

Este reparto de juzgados -56 en el núcleo penal del este y 60 en Plaza de Castilla- permiten abandonar el alquiler del inmueble situado en la calle Manuel Tovar, 6, donde ahora se encuentran 5 juzgados de lo penal y 11 de violencia sobre la mujer. Este será desalojado, pero a la vez se alquila otro edificio, mucho mayor en tamaño: el de Albarracín, 31. Al concentrar todos los juzgados de lo penal en dos únicos puntos de Madrid, se reducirá el problema de la dispersión, y además de mejorar la situación para las víctimas, también lo harán las condiciones de trabajo de quienes desempeñan allí sus tareas.

Se evitarán las situaciones de colmatación completa que ahora se dan en algunas de las sedes, como las de Fiscalía en Capitán Haya, 53. El nuevo núcleo penal añade 12.000 metros cuadrados a los que actualmente existen para estos servicios. Se han diseñado los juzgados de lo Penal y Violencia sobre la mujer de manera que los detenidos utilizan unos recorridos restringidos que impiden que interfieran con las zonas donde está el público. También existirán recorridos internos específicos para jueces, letrados o víctimas, dotados de aseos propios o zonas de espera.

Dado que varios juzgados -concretamente, 5 de los de Ejecutorias Penales- se trasladan a la calle Albarracín desde la Plaza de Castilla, eso liberará espacio en esta última sede y permitirá realizar obras de ampliación -de las oficinas del Registro y el Reparto Penal, de la zona de Información al Público o para crear nuevas salas de vista, juzgados o consultas de la clínica médico-forense-, y también la creación de dependencias nuevas solicitadas por el Decanato y la Fiscalía Provincial.

Por la misma razón, el traslado a Albarracín, se ganarán espacios en Capitán Haya, 53 -para dar un poco más de espacio a la Fiscalía-, y en la calle Barquillo, 23. En este último punto, donde ahora está la Oficina de Atención a las Víctimas se establecerán otros espacios para la sede de la Fiscalía Superior de Madrid.

A partir de agosto

Según explica a ABC Ángel Garrido, los traslados se quieren comenzar en agosto, para intentar estar trabajando ya en las nuevas ubicaciones en septiembre. Son traslados delicados, que es preciso coordinar a la perfección porque afectan a citaciones y a la marcha de muchas causas, explican. «El proyecto lo hemos presentado hace sólo unos días a los decanos y fiscales, y les ha encantado», explicó el presidente en funciones de la Comunidad.