Obras de demolición del Estadio Vicente Calderón
Obras de demolición del Estadio Vicente Calderón - MAYA BALANYA

Compromiso para minimizar el polvo y el ruido por las obras del Calderón

Vecinos, comerciantes y padres de alumnos del área del derribo exigen soluciones

MADRID Actualizado: Guardar
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Ruido, polvo y calles levantadas alrededor del esqueleto del Estadio Vicente Calderón en los primeros días de la vuelta a la rutina. Es el escenario con el que se han encontrado padres e hijos en su trayecto desde su casa hasta el colegio. Es muy difícil llevar a cabo unas obras sin que afecte a los vecinos del lugar, pero el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha prometido «minimizar al máximo» las molestias por los trabajos.

La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero (PP); el de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes (Cs), y la edil de Arganzuela, Cayetana Hernández de la Riva (PP), se reunieron ayer por la tarde con representantes de colegios, AMPAS, vecinos y propietarios de la zona para tratar de «tranquilizar» a los presentes. «Hemos querido estar, prácticamente, todas las áreas del Ayuntamiento para dar una información veraz», dijo García Romero en declaraciones a los periodistas tras el encuentro.

Ayer, la asociación de vecinos Pasillo Verde-Imperial denunció la alta contaminación, tanto por ruido como por partículas en suspensión que sufren los 3.000 estudiantes de los centros educativos «pegados» al estadio: el IES Gran Capitán (1.100 alumnos), el CEIP Tomás Bretón (464) y el CEIP Joaquín Costa (1.400).

Los plazos se cumplen

A pesar de que varias asociaciones han denunciado que los trabajos de demolición van con retraso, pues deberían haber concluido antes de que comenzara el curso escolar, la delegada de Obras y Equipamientos aseguró que «de momento, los plazos se están cumpliendo en su totalidad». Así, el durrumbe de la tribuna finalizará a últimos de febrero o principios de marzo del próximo año, mientras que la obra de urbanización durará un año y medio, aproximadamente.

En la reunión, miembros del Ayuntamiento informaron sobre las 12 mediciones que hay de ruido diarias en todo el ámbito, «dos más de las que se pidieron», puntualizó Paloma García. Y la concusión es que el índice de ruido es «razonable» y está dentro de los límites. Además, en cuanto a la calidad del aire, observaron que «no existe ningún problema de salud» para los residentes de la zona.

Para «demostrar que es una obra segura y adecuada», explicaron a los vecinos que se están tomando más medidas que en cualquier otra obra que se haya realizado en Madrid, «por estar dentro del casco histórico y tratarse de unas obras complicadas».

Desde el área de Medioambiente prometieron medidas adicionales. Aunque ya «se riega diariamente y llevan máquinas barredoras para minimizar lo máximo posible las molestias», se comprometieron ha aumentar dichas acciones. Además, la maquinaria que se está utilizando es «totalmente moderna, con los últimos adelantos técnicos».

Medidas «suficientes»

Según Paloma García, las medidas les parecieron «suficientes» a los vecinos, aunque alguna asociación se quejó y pidió más seguridad a la salida de sus casas. Sin embargo, considera que son «casos puntuales y concretos» porque, en general, «se han visto muy satisfechos» con las decisiones del Consistorio madrileño.

Sin embargo, aún quedan dudas sobre cómo se llevará a cabo el soterramiento de la M-30. «Esa decisión todavía no está tomada, la estamos estudiando y ya se determinará», afirmó García Romero. Lo que sí se sabe es que se quitará la tribuna principal y habrá un desvío. Este proceso comenzará a finales de de octubre y durará hasta febrero o marzo. Posteriormente, se volverá de nuevo a la M-30 eliminando el desvío hasta que se tome la decisión.

La próxima reunión se celebrará en diciembre, a no ser que los colegios requieran, por algún motivo especial, adelantar la fecha. «Lo importante a día de hoy era tranquilizar a los vecinos para que vean que no hay ningún riesgo para su seguridad o su salud». Y, según la delegadade Obras y Equipamientos, han conseguido calma, por el momento.