Centenares de taxis bloquean la arteria principal de Madrid y los taxistas acampan en ella protestanto por la competencia desleal de los VTC el pasado enero - GUILLERMO NAVARRO / Vídeo: Atlas

Competencia insta a Madrid a liberalizar el horario del taxi y no limitar a las VTC

La CNMC aconseja a Almeida que dé la vuelta a la norma que ideó Carmena y que apruebe una ordenanza «global» para los dos modelos de transporte

MADRIDActualizado:

El sector del taxi aguarda con una calma tensa la llegada de septiembre para conocer qué decisión tomará el nuevo gobierno de la capital sobre la ordenanza de los vehículos de transporte con conductor (VTC). Ante las fuertes protestas del año pasado y la irrupción imparable de las empresas privadas en la capital, el equipo de Manuela Carmenaaprobó en mayo de forma inicial una normativa para regular los horarios los VTC y limitar su circulación en vacío, con el fin de equiparar su situación a la de los taxis.

Mientras se consume el periodo de alegaciones, el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, solicitó un informe a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Las conclusiones a las que llega el organismo que preside José María Marín son radicalmente opuestas a las que plantea el texto de Ahora Madrid. Competencia aboga, según consta en el documento consultado por ABC, por homogeneizar ambos sectores liberalizando el horario del taxi en vez de restringir las VTC. Si Carabante sigue sus recomendaciones, hará una ordenanza «global».

Zonas de parada conjuntas en intercambiadores

El Gobierno de Carmena introdujo la prohibición de parar a menos de 100 metros de aeropuertos, estaciones de ferrocarril o autobuses e intercambiadores de transporte, salvo para los vehículos adaptados a las sillas de ruedas. La finalidad de la medida era «prevenir la congestión en las vías perimetrales». Sin embargo, Competencia refuta este argumento al asegurar que «no se ha demostrado el impacto real que provoca la actividad de las VTC en estas infraestructuras» ni se tiene en cuenta el efecto de otros agentes como el taxi -a los que no se les aplica la limitación- o el coche privado.

Además de cuestionar la necesidad de esta restricción, la CNMC tacha de «desproporcionada» la decisión porque, insiste, existen alternativas «menos gravosas», como «compartir el espacio destinado a taxis o fomentar la habilitación de zonas de carga y descarga de viajeros próximas a las instalaciones». Defienden, incluso, que si se justificase la necesidad de prohibir las paradas de las VTC en estos enclaves, «una restricción de 24 horas al día y de 7 días a la semana, podría considerarse igualmente desproporcionada, dadas las variaciones en el tráfico y la menor congestión en determinadas franjas horarias y meses».

Permiso para que las VTC paren en el carril-bus

Mientras que los taxis están expresamente autorizados para circular, coger y dejar clientes en el carril-bus, los conductores de VTC tienen prohibida esta posibilidad. Además, el texto que planteó el Gobierno de Ahora Madrid indicaba que «los sistemas de geolocalización de VTC no pueden fijar puntos de inicio o de fin del viaje los viales con carril-bus».

Este aspecto de la ordenanza en trámite también ha sido objeto de las críticas de la CNMC, ya que tampoco cree proporcionado el tratamiento entre taxis y VTC al considerar ambos servicios «análogos». Competencia subraya que en otras ciudades, como Nueva York y Londres, las VTC sí que están autorizadas para realizar paradas en los carriles-bus y recoger y dejar a sus clientes. El organismo que preside José María Marín señala que este aspecto supone, por un lado, «la introducción de cargas administrativas para las VTC por los costes de actualización y desarrollo de las nuevas exigencias en los sistemas de geolocalización». Y, por otro lado, plantea «posibles problemas técnicos por el margen de error del localizador». Recomiendan, por tanto, que, al menos en este ámbito, se establezca «una normativa homogénea para los taxis y VTC».

Sin restricciones horarias para los taxis

Ahora Madrid pretendía que los VTC, que disponen de plena libertad de horarios, equiparasen sus jornadas y sus libranzas a las del régimen del taxi. Es decir, que tuvieran un máximo de 16 horas al día y que trabajasen cinco días a la semana, cuatro de ellos a diario y el restante en turno de fin de semana. Aunque éste es el único punto del borrador de la ordenanza que plantea la igualdad para ambos sectores, la CNMC cree que la homogeneidad se debe realizar a la inversa y que tengan potestad para auto organizarse.

La limitación de los horarios supondría una restricción del 29%, según cifra el propio Ayuntamiento. Por tanto, arguye la CNMC, implicará «una menor competencia y un aumento de los precios que soportarán los usuarios (estiman crecimientos por encima del IPC en torno al 5% anual). Consideran que las VTC tenderán a prestar los servicios en las horas de mayor afluencia provocando escasez en otras franjas horarias y tampoco tendrán capacidad de reacción ante incrementos de demanda imprevisibles, como una avería en el transporte público. Por ello, Competencia insta al Ayuntamiento a que evite ser quien «planifique o programe» la actividad y que sean «los agentes económicos (taxis y VTC) quienes decidan libremente cuándo prestar sus servicios». De esta manera, insisten, les permitirá adecuar de forma más eficiente la oferta a las variaciones de la demanda».

Incentivos para renovar la flota de las VTC

La anterior Corporación calculó que las VTC afincadas en la capital realizan 780.000 kilómetros diarios y una media de 174 kilómetros diarios por vehículo. Reseñaban que solo el 30% de los coches tiene distintivo ECO o Cero, frente al 50% que alcanza ya el sector del taxi. Por lo que, para luchar contra la contaminación, optaron por limitar la circulación en vacío en función de la etiqueta ambiental del coche y fijaron un porcentaje máximo del kilometraje al mes.

Competencia rebate estos datos y arroja que sólo 345 VTC no tienen etiqueta y que los taxis realizan un 45% de sus kilómetros en vacío, menos que las VTC. Esta restricción, advierte la CNMC, «podría desincentivar los servicios en áreas alejadas porque incluye los trayectos para ir a recoger a un cliente». Por ello, para alcanzar el objetivo de reducir las emisiones, Competencia recomienda que las VTC también reciban «incentivos para la sustituir los vehículos más contaminantes».